El fin de la Yihad.


De cómo Osama Bin Laden perdió su guerra incluso antes de morir.

El enorme complejo que habitó Bin Laden en los últimos años de su vida, en la pequeña ciudad de Abbotabad, no contaba con servicio de teléfono o Internet, e incluso así, creo que el líder de Al Qaeda pudo presenciar, a solo semanas de caer muerto en una operación de las fuerzas especiales estadounidenses, que su guerra santa contra Occidente había fracasado.

Y no tuvo nada que ver con los avances en la guerra en Afganistán o los golpes a altos mandos terroristas en el norte de Pakistán, ni siquiera por el cerco que sobre él se cernía. Todo lo empezó un tunecino  que se inmoló cuando su carro de comida fue incautado por las fuerzas de seguridad del gobierno de Túnez y que propició una ola de protestas en el Mundo Musulmán cuyas consecuencias finales aún estamos por comprender, pero que ha logrado configurarse como una efectiva herramienta de cambio en toda la región.

La idea de que una guerra santa contra los infieles y cruzados occidentales puede resolver los problemas de las comunidades musulmanas ha perdido cualquier atractivo que pudo tener hace algunos años. Y la muerte de Bin Laden ha resaltado ésta realidad: que él perdió su guerra y no sólo Occidente, sino todo el mundo, ganó. Para la mayoría de musulmanes, la vía de una Yihad contra los infieles se ha convertido en impractica, inconveniente e inefectiva para abordar los desafíos a los que se enfrentan sus sociedades. La muerte de Bin Laden no marcó su derrota; el limitado apoyo a su extremismo si. 

Porque el líder de Al Qaeda (e incluso algunos fundamentalistas en la corriente opuesta) quisieron vender la guerra contra el terrorismo como un Choque de Civilizaciones; un enfrentamiento entre Occidente y el Islam, cuando, en realidad, no lo era. Y fue por culpa de esta falsa dicotomía que todo esto se alargó tanto; porque Bin Laden pretendía que el Mundo Musulmán se levantara contra Europa y Estados Unidos, pero fracasó. Su popularidad entre los creyentes del Islam era antes de que muriera la más baja desde que se dio a conocer internacionalmente.

Aún así, el terrorismo islamista no desaparecerá ni con la muerte de Bin Laden, ni con las revoluciones árabes, y se mantendrá como una amenaza constante para Occidente e incluso para los jóvenes regimenes políticos que se instalen en países como Egipto o Tunicia. Pero el sueño de Osama, el de la construcción de un Califato con todo el pueblo musulmán presto a destruir a los europeos y estadounidenses, es ahora una locura aún mayor que cuando el terrorista saudí la reivindicaba bajo las humeantes ruinas del Wold Trade Center.

¿Qué otras consecuencias tiene la muerte de Osama Bin Laden? ¿Cree que en realidad el terrorismo internacional pierde fuerza sin el líder de Al Qaeda? Cuénteme lo que piensa, comente.

Anuncios

6 Responses to “El fin de la Yihad.”


  1. 1 Jairo Quiros 11 mayo, 2011 en 2:07 pm

    Me parece que aciertas en tu apreciacion de que ya desde antes de su muerte Bin Laden habia perdido su liderazgo promoviendo una guerra santa contra occidente. Es mas, por la informacion que “tomo al vuelo” de los noticieros de television, me doy cuenta que el reclamo que Pakistan le hace a Estados Unidos, esta basado en el rechazo a la violacion de su territorio y no, en la reivindicacion de un lider apreciado, o en en la exaltacion de un heroe caido. Probablemente la tension entre dos mundos – el islamico, orientado por su fundamentalismo religioso; y el occidental, por sus intereses economicos – continue despues de la muerte de Bin Laden, mientras no haya voluntad de buscar mecanismos diplomaticos, de acercamiento y conocimiento, entre dos culturas realmente antagonicas, sin caminos de solucion a la vista.

    • 2 Santiago Silva Jaramillo 11 mayo, 2011 en 3:19 pm

      En efecto, el conflicto entre Occidente y el Mundo Islamico está lejos de acabar y mucho menos las pretenciones del fundamentalismo (de ambos lados) para que éste continue. Aún así, en la actualidad parece muy improbable un Choque de Civilizaciones a la escala y con las terribles consecuencias, como el que Osama Bin Laden pretendía. Esa fue su mayor derrota; que sus ideas nunca dejaron de representar a más de un puñado de extremistas.

      Gracias por comentar. Un saludo.

  2. 3 arrivillagablog 21 mayo, 2011 en 12:02 pm

    Bin Ladem expresa el fracaso de terrorismo cuando carece de base social.Es insustentable.Los anarquistas rusos que cultivaban el terrorismo,entre ellos el hermano de Lenin fracasaron en su totalidad hasta que llegaron las fuerzas revolucionarias sociales.El Che fracaso igualmente en Africa y Bolivia.
    Bin Ladem ,un principe rico combina al fanatico religioso y cultural con cierto terrorismo turistico.Estaba disociado del reino saudita y en verdad nunca expreso ni al mundo arabe ni a la islamizacion sin fronteras que pretendia.
    Igualmente la Base seguira operando ,tiene capacidad y dinero para concretar atentados y su sucesor es un coronel ortodoxo del ejercito egipcio pasado a la guerrilla.
    Pero esta realidad terrorista no modificara un apice la crisis medioriental.
    Saludos.
    Edgardo Arrivillaga
    http://www.harrymagazine.com

    • 4 Santiago Silva Jaramillo 21 mayo, 2011 en 1:35 pm

      En efecto, la más grave derrota de bin Laden fue que nunca tuvo posibilidades de ganar la guerra, su visión extremista y sesgada de la realidad (y sobre todo del papel de los musulmanes en el mundo) no encontró representación alguna y como usted afirma, condenó al fracaso cualquier pretención del líder terrorista.

      Muchas gracias por leerme y comentar,

      Un saludo

  3. 5 ana 21 diciembre, 2011 en 11:02 pm

    Osama BIN LADEN aparentemente ataca a las torres gemelas.
    Antes de los diez años un musulmán educado en INDONESIA de padre y padrastro musulmán.Sin que en su familia digamos americana haya existido ningùn tipo de menosprecio a ambas familias musulmanas ,antes bien un gran respeto y cariño tanto con la de su padre como con la persona de su padrastro,
    Curiosamente OBAMA hace un relato de lo IGNOMINIOSA que es USA en el apoyo a las dictaduras asiáticas de ese entonses ,el confiesa haber sufrido y su familia también BAJO ESAS DICTADURAS SATELITES.
    Ni Jauretche ,ni SCALABRINO ORTIZ esos con respecto a ARGENTINA son tan descriptivos con exactitud de lo que significa el IMPERIALISMO A TRAVES DE SUS SOCIOS LOCALES.
    Curiosamente este hombre no podrá ser un CONSTANTINITO MODERNO.ES DE PENSAR NO cuando dice que uno de sus propósitos es la unión del mundo musulmán.


  1. 1 El mundo en 2011 « RealPolitikMundial Trackback en 21 diciembre, 2011 en 2:12 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 224 seguidores

¡Publique en RealpolitikMundial!

Si le gusta escribir sobre temas de actualidad política y política internacional participe enviando sus textos a santiagosilvaj@yahoo.com. 500 palabras, una foto y enlaces. ¡Haga parte del blog!

Síganme en Twitter


A %d blogueros les gusta esto: