Archive for the 'política exterior' Category

Gráfico: Víctimas de minas antipersona 2013-2014

Víctimas de minas antipersona 2013-2014: aunque sea un fenómeno global, el uso de mientras antipersona y las víctimas por este flagelo están concentradas en países con conflictos armados en desarrollo. Afganistán, Colombia y Myanmar concentran la mayor cantidad de víctimas, aunque Colombia, con 88 casos menos en 2014 que en 2013 muestra una tendencia descendiente que parece escapar a los demás países. En general, las víctimas anuales continúan aumentando.  Fuente: The Monitor, 2016 Nota: de clic sobre la imagen para ver los detalles en su tamaño completo.

minas2016

¿Le gustó esta gráfica? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

Anuncios

Gráfico: Estados frágiles en América (2005-2015)

Gráfico: Estados frágiles en América (2005-2015): este año la organización The Fund for Peace presentó la onceava versión del Índice de Estados Frágiles (llamado Índice de Estados Fallidos en sus primeras ocho versiones) que presenta -utilizando una amplia batería de indicadores- el estado de fortaleza o debilidad de los Estados en el planeta. Utilizando estos once años de información, se han construido las siguientes gráficas que muestran las tendencias en fortaleza o debilidad estatal en los países de América y señalan importantes cambios, como el fortalecimiento del Estado colombiano, peruano y ecuatoriano o el debilitamiento del argentino y venezolano. Es de notar que en el índice un puntaje más alto señala un Estado más frágil. Fuente: The Fund for Peace, 2015. Nota: de clic sobre la imagen para ver los detalles en su tamaño completo.

Estdos frágiles1

estados frágiles 2

¿Le gustó esta gráfica? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

¿Por qué están murieron cientos de inmigrantes ilegales cruzando el Mediterráneo?

Naufragio

Fuente: The Big Picture – Bostonglobe.com

Por Santiago Silva Jaramillo

El pasado 18 de abril unos 700 inmigrantes ilegales murieron ahogados cuando una embarcación que los transportaba desde Libia -en el norte de África- naufragó cerca a las costas italianas de la isla de Lampedusa. La tragedia ha puesto la lupa en la política europea de migración y en el incremento exponencial de los movimientos poblacionales ilegales desde finales de 2011, en la cúspide de la crisis política que afecta a países del Norte de África y Medio Oriente. De hecho, unos 39.000 migrantes fueron detenidos por las agencias migratorias europeas procedentes del Libia, Túnez y Egipto en 2014.

La migración ilegal descontrolada suele constituirse en un problema de doble vía. Por un lado, un país con problemas sociales, políticos o económicos que “expulsa” a su población y por el otro, un país con políticas migratorias restrictivas -pero atractivo en términos de calidad de vida- que no logra “recibir” a los migrantes efectivamente. Esto presenta dos frentes de la problemática para cualquier política migratoria responsable, cooperación para evitar el caos, la inestabilidad o la pobreza que expulsa a grandes cantidades de población, y control fronterizo con inclusión y ampliación de la legalización de los migrantes.

pobEur

Dar clic para ampliar la imagen

Ahora bien, el contexto europeo en este caso cuenta con algunas particularidades. Lo primero es una política migratoria que ha tenido importantes dificultades para proteger la vida de algunos de los migrantes -sobre todo en el Mediterráneo- y por el otro, ha sufrido grandes tropiezos en los esfuerzos por incluir a los nuevos pobladores en la comunidades a las que han llegado. Esto ha llevado a la configuración en barrios de inmigrantes y en algunos casos, de sentimientos de exclusión de parte de quienes llegan y quienes los reciben. En efecto, entre 1990 y 2010 el porcentaje de inmigrantes sobre la población total de Europa pasó del 6,9% al 9,5%.  El otro problema responde a tendencias más complejas, lentas, pero no menos importantes, como la demografía. Europa ha sufrido una desaceleración de su crecimiento poblacional en las últimas décadas y las prospectivas dan cuenta de un continente que empezará a encogerse, amenazando asuntos como el crecimiento económico, la carga pensional e incluso la defensa territorial. Ante la “escasez de europeos” futura, la migración podría suponer una alternativa para evitar la eventualidad demográfica.

Pero la política suele ponerse de por medio. Primero, porque la migración suele provocar conflictos culturales entre “nativos” y “recién llegados”, choques que suelen aprovechar partidos de extremas para construir discursos políticos que atraigan la atención en tiempos de moderación generalizada en Europa. En efecto, movimientos políticos con plataformas anti-inmigrantes han logrado ganar más terreno en los últimos años en países como Francia, Hungría e Italia. Segundo, porque las políticas de multiculturalidad europeas e inclusión de migrantes no han logrado ser un éxito absoluto, dejando a importantes franjas de inmigrantes en “limbos sociales” en donde no se sienten europeos, pero tampoco descendientes del país de origen suyo o de sus padres.

El dilema europeo es evidente: estancamiento poblacional y cohesión cultural Vs. crecimiento poblacional y multicultalismo fallido.Resolverlos, sin embargo, no parece tan sencillo.

¿Le gustó este artículo? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

¿Quién llenará el vacío dejado por Estados Unidos en el mundo?

Irak

Reclutas chiítas marchan en el sur de Irak. Fuente: The Big Picture – Boston.com

Por Santiago Silva Jaramillo

La lenta, pero firme, retirada de Estados Unidos del mundo, está dejando enormes vacíos de poder que han llevado a la inestabilidad de regiones de vital importancia para el orden internacional y la estabilidad de los asuntos globales.

En Medio Oriente, donde millones de personas, tres religiones, varios cientos de facciones y docenas de intereses colisionan, Estados Unidos ha jugado un controvertido papel de “equilibrio de poderes” durante casi toda su historia reciente. En ocasiones fracasa, por supuesto, como durante y luego de la invasión de 2003 en Irak, pero en otras ha sido capaz de mantener una tensa estabilidad entre los poderes regionales, a través de profundas relaciones diplomáticas y de cooperación, o en algunos casos (particularmente en el Golfo Pérsico) por la intervención armada.

Sin embargo, el Medio Oriente no es, ni mucho menos, el único lugar en el que los estadounidenses intervienen en búsqueda de mantener el statu quo. La independencia de Europa occidental, la seguridad de la navegabilidad en el Océano Índico, la contención de China en el Mar Amarillo, la democratización de América Latina y el apoyo contra rebeldes y terroristas en el África Subsahárica, son algunos de estos casos.

Ahora bien, esta apuesta de política exterior supone una carga importante en recursos –tanto económicos como políticos- para el Estado Federal y los presidentes estadounidenses, y siempre ha supuesto un reto para justificar internamente. En efecto, los ciudadanos estadounidenses han sido durante casi su toda histórica democrática aislacionistas, recelosos de las “responsabilidad y cargas” que su país ha asumido en el siglo XX y XXI en el resto del planeta.

Así, de acuerdo al Pew Research Center, en 2013 el 52% de los estadounidenses sostuvieron que su país debía “ocuparse de sus propios asuntos internacionalmente”, el porcentaje más alto desde 1964, primer año en que se realizó esta encuesta. El escepticismo del público estadounidense puede verse, sobre todo, como una consecuencia de la “fatiga de guerra”, luego de más de una década de acciones armadas a gran escala en Asia, pero también, se explica un poco en las preocupaciones internas asociadas a la crisis económica internacional y sus consecuencias para Estados Unidos.

Ucrania222

Restos del avión de Malasya Airlines derribado en el este de Ucrania. Fuente: The Big Picture – Boston.com

Tres de las más sonadas crisis internacionales de los últimos meses sirven como buenos ejemplos para la “retirada estadounidense” y algunas de sus consecuencias en las regiones donde los compromisos se están reduciendo.

En primer lugar, Ucrania, donde Vladimir Putin, el envalentonado presidente ruso, ha invadido la península de Crimea e incentivado y apoyado la rebelión de fuerzas pro-rusas en el Oriente del país. Estados Unidos ha liderado a Occidente en rechazar las acciones y aplicar sanciones económicas a Rusia por su intervención en Ucrania, pero tanto el presidente Obama, como sus conciudadanos, tienen poco interés en presionar demasiado al liderazgo ruso, mucho menos, intervenir en la defensa directa del territorio ucraniano.

Por un lado, Ucrania supone, en la nueva doctrina estadounidense de “liderar desde atrás” del gobierno Obama, parte de la influencia directa de Rusia y no de Europa Occidental y de la OTAN. Es decir, que por más que el presidente estadounidense continúe con su mandato histórico de “mantener el equilibrio internacional”, no intervendrá más allá de lo absolutamente necesario y posible políticamente. Porque, por otro lado, la opinión pública de su país ha dejado bien claro que no quiere ver a su país inmiscuido en Ucrania, peor aún, en un enfrentamiento con Rusia. Así, de acuerdo al Pew Research Center, el 56% de los estadounidenses sostuvieron en marzo de 2014 que su país no debía involucrarse mucho en la crisis ucraniana.

En segundo lugar, Siria e Irak, donde esta “doctrina Obama” se ha enfrentado a varios retos respecto a su propio compromiso descuidado y lejano con la estabilidad. En efecto, ni la represión del dictador Bashar al-Assad de su propio pueblo y luego su duro enfrentamiento con las fuerzas rebeldes sirias, incluso utilizando armas químicas, y cruzando la “línea roja” establecida por el propio Obama; han logrado mover a Estados Unidos a intervenir más allá del apoyo condicionado a algunas de las organizaciones rebeldes.

En este contexto, donde al-Assad pudo enfrentarse directamente a las fuerzas rebeldes más moderadas, mientras en el oeste y sur del país, la ya famosa organización extremistas ISIS (Islamic State of Iraq and Syria) ganaba poder, poniéndose por encima incluso de otras fuerzas rebeldes, ganando terreno, controlando ciudades y acumulando armamento. A principios de 2014, este mismo grupo lanzó una ofensiva militar en el norte de Irak, su lugar de nacimiento, y apoyándose en el descontento de los sunnitas con el gobierno chiíta del primer ministro iraquí Nouri al-Maliki, su avance ya ha llevado a la caída de ciudades como Mosul, Tikrit o Fallujah, y amenazan la capital, Bagdad.

Gaza

Bombardeo de las fuerzas de seguridad israelí en una localidad de la franja de Gaza. Fuente: The Big Picture – Boston.com

Ante el preocupante avance, Obama decidió recientemente atacar las posiciones de ISIS en el norte de Irak, intentado detener su ofensiva contra los kurdos. Es solo contención, en el mejor de los casos, la “atención de los síntomas, no de la enfermedad”. Y su alcance está determinado de entrada por la negativa de los Estados Unidos a tener compromisos más amplios.

De nuevo, los ciudadanos estadounidenses se oponen a esta acción, y sobre todo y particularmente, a cualquier incremento en el involucramiento de su país en la crisis del país del Medio Oriente.

Por supuesto, la política exterior de Obama da cuenta de nuevas realidades en las actitudes políticas de sus conciudadanos. De esta forma, tomar decisiones de intervenir internacionalmente –incluso frente a peligrosos conflictos y enemigos tan claros, como en los primeros meses del conflicto en Siria- se ha convertido en una tarea imposible para un líder estadounidense, por culpa de los altos costos políticos.

Y esta es una realidad interna que plantea un obstáculo casi imposible de salvar para el presidente Obama y los líderes estadounidenses por venir.

¿Le gustó este artículo? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

Mirando al Oriente

China

Fuente: The Big Picture – Boston.com

Por Santiago Silva Jaramillo

Aunque los recientes acontecimientos en Rusia podrían sugerir lo contrario, el enfrentamiento geopolítico más importante del siglo XXI será entre una China que asciende en Asia y se proyecta más allá de sus fronteras, y un preocupado Estados Unidos que intenta contenerla antes de que llegue a competir con su influencia en otros lugares del mundo. En la mitad, el mundo. Pero antes que los demás, los principales implicados (beneficiados o perjudicados) son los vecinos inmediatos de la nueva potencia oriental.

Desde el año 2012, el presidente estadounidense Barack Obama anunció un profundo cambio en las preocupaciones estratégicas de su país, lo que denominó el “pivote de Asia”; es decir, la concentración de intereses, recursos y presencia política, económica y militar en la región Asia-Pacífico. La idea era doble. Por un lado, aprovecharse de los recursos y mercados de la región más económicamente dinámica y de crecimiento estable del mundo, y por otro, contener el crecimiento de la influencia de China en la región.

La apuesta de política exterior del presidente estadounidense no solo fue acertada y pertinente, sino que supuso un cambio efectivo a la pasividad –algo desubicada– de la política internacional de Estados Unidos luego de los desastres en Medio Oriente. Sin embargo, la realidad ha presenciado pocos cambios reales en terreno hasta ahora.

Esta semana, Obama iniciará una gira por Asia que busca “lanzar” el famoso pivote asiático, pero las visitas han despertado poco interés en la prensa y bastante menos en los países interesados en que haya claridad sobre la posición de Estados Unidos en la región. Dos asuntos podrían ser culpables de esto: la crisis en Ucrania (y el comportamiento de Rusia) y la falta de un plan de acción claro por parte de Estados Unidos.

china2

Fuente: The Big Picture – Boston.com

De hecho, es muy probable que el tema del que más se hable estas semanas en Asia sea la crisis en Europa oriental. La intervención, hasta ahora impune, de Rusia en territorio ucraniano ha avivado los temores de que China haga algo parecido en territorios en disputa con sus vecinos, particularmente en el Mar del sur de China, donde Japón, Taiwan, Filipinas, Vietnam y China sobrelapan sus intereses.

Esta preocupación se sustenta en dos realidades. La primera, la demostrada imposibilidad de Estados Unidos para defender a sus aliados en los conflictos regionales, como en el caso de Ucrania; y la segunda,  el incremento del gasto militar chino y su agresividad a la hora de defender lo que considera su área de influencia natural.

En efecto, el incremento del presupuesto militar de China ha sido espectacular en los últimos diez años, sobre todo, si se compara con el comportamiento de los presupuestos de sus vecinos. Particularmente, Japón y Corea del Sur, dos de los países más nerviosos con el ascenso chino, más cercanos a Estados Unidos y, hasta hace relativamente poco, los que contaban con mayores inversiones en defensa en la región.

Presupuesto militarAsia

 Por supuesto, muchos analistas sostienen que el enfrentamiento en Asia entre China y Estados Unidos y sus aliados no es inevitable. De acuerdo a dos escenarios. En el primero, el temido ascenso de China y el aumento de su influencia mundial se ve constreñido por los problemas políticos y demográficos internos. Es decir, que la potencial inestabilidad interna del país impediría que su crecimiento y expansión sean sostenibles en el tiempo. En el segundo escenario, tanto China, como Estados Unidos y sus aliados en la región, logran repartir sus áreas de influencia e interés en la región, y gestionan efectivamente los posibles conflictos.

Sea cómo sea, Obama inicia un cambio estratégico de suma importancia para la política global de los próximos cien años. Determinará, entre otras cosas, luego del enfrentamiento (no necesariamente violento), la nueva potencia regional en Asia y quizá, la nueva súperpotencia global (o la renovación de la actual). También, el futuro de la región más importante del planeta, y que como Europa en el Siglo XX, determinará el futuro del planeta en el XXI.

¿Le gustó este artículo? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

Putin está ganando: Tres consecuencias para el mundo

Fuente: imagenpoblana.com

Fuente: imagenpoblana.com

Por Santiago Silva Jaramillo

Sin conocer todavía el desenlace final del conflicto en Ucrania (al momento de escribir este texto, insurgentes pro-rusos del oriente de  Ucrania y fuerzas rusas encubiertas toman el control de estaciones de policía y edificios de gobierno ante un vociferante pero impotente gobierno ucraniano, mientras las fuerzas armadas rusas continuaban concentrando elementos en la frontera), se pueden asumir algunos grandes cambios que los últimos acontecimientos implicarán para el futuro del orden internacional.

Estas son tres consecuencias iniciales de que, en Ucrania, Vladimir Putin, presidente de Rusia, esté ganando:

Fuente: time.com

Fuente: time.com

1. El nuevo zar: desde que llegó al poder en el año 2000, Vladimir Putin se dio a la tarea de crear una Rusia a su imagen y semejanza. Fría, calculadora, fuerte y cruel. Pero próspera y respetada, luego de toda una década de ser la burla del sistema internacional, y unos veinte años de estancamiento político y económico. Y lo ha logrado. Por un lado, con un poco de suerte, al impulsar el crecimiento económico de su país con las bonanzas de las materias primas desde mediados de la década del dos mil, y por el otro, con mucha astucia y algo de arrojo, al ganar varias manos internacionales con sus enemigos occidentales. Putin ha restaurado la influencia rusa en su vecindario y el mundo, ganó las partidas en Georgia en 2007, Siria en 2013, y parece estar a punto de asegurarse otra victoria en Ucrania en 2014. El nuevo zar, y la nueva Rusia, se han convertido en una fuerza a tener en cuenta a nivel global. Justo lo que Putin se planteó desde que asumió el poder.

bp17

Fuente: The Big Picture – Boston.com

2. El “pivote” europeo: en enero de 2013, el presidente estadounidense Barack Obama planteó una nueva “gran estrategia” para la política exterior de su país, el “pivote de Asia”. La idea era concentra los recursos económicos, políticos e incluso militares de Estados Unidos en la región Asia-Pacífico. En primer lugar, para aprovechar el dinamismo económico y las prospectivas de crecimiento de los países de esa zona del mundo, pero en segundo lugar -y no menos importante- para “contener” la expansión de la influencia china. Pero el viejo frente europeo se ha vuelto a abrir. Los estadounidenses habían gestionado las relaciones con los rusos desde la caída de la Unión Soviética; incluso superando crisis complejas como las guerras en los Balcanes y el Caucaso, pero el conflicto en Ucrania, y el incremento de la agresividad rusa a nivel internacional, le exigirán a Estados Unidos que su “pivote de Asia” se vuelva simplemente el viejo “pivote europeo”. Los chinos, al margen, deben estar sonriendo.

bp10

Fuente: The Big Picture – Boston.com

3.La potencia desafiada: desde el final de la Guerra Fría se ha debatido sobre si el mundo se encuentra en un orden unipolar o multipolar. Aunque la crisis en Ucrania ni sea la primera señal de la multipolaridad y la dificultad para Estados Unidos de dirigir y liderar el mundo, si se ha convertido en un poderoso argumento para los que, en efecto, consideran que la súper potencia está todo menos sola en el orden político global. Por supuesto, esto no solo tiene efectos académicos. Futuras crisis -y algunas actuales, como el conflicto en Siria- se verán afectados por los poderes locales que, envalentonados por el ejemplo que da Rusia, no hacen caso de la presión o la negociación de los diplomáticos estadounidenses.

¿Le gustó este artículo? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

Gráfico: Espectro político en América

Espectro político en América: estos gráficos se construyeron utilizando la información del World Values Survey sobre la ubicación personal de las personas en el espectro político en algunos países de América. En la encuesta, a los participantes les pidieron ubicarse en un espectro político en donde 1 es ser de “izquierda” y 10 es ser de “derecha”. Las opciones intermedias dan cuenta de la “centro-izquierda”, el “centro”, y la “centro-derecha”. Esta entrada incluye cuatro gráficos, el primero da cuenta de los resultados en diez países de América, los otros tres detallan los resultados de Colombia, Estados Unidos y México. Fuente: World Values Survey

Espectro1

EspectroCol

EspectroEEUU

EspsctroMéx

¿Le gustó esta gráfica? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

Acuerdo en Ucrania >Crisis en Venezuela

Ucrania3

Fuente: The Big Picture – Boston.com

Por Santiago Silva Jaramillo

Ucrania y Venezuela recorren, a miles de kilómetros de distancia, pero con realidades políticas curiosamente similares, los caminos de la resistencia contra los hombres fuertes que los gobiernan. Las manifestaciones en Ucrania iniciaron en noviembre de 2013, luego que el entonces presidente, Viktor Yanukóvich decidiera estrechar sus vínculos con el gobierno de Vladimir Putin, en vez de acercarse a la Unión Europea (una perspectiva que implicaba su posible y futuro integro a la UE).

En Venezuela, una protesta en rechazo a varios hechos de violencia en el occidente del país, salida de control luego de la agresiva respuesta de las autoridades a las concentraciones estudiantiles del 12 de febrero de 2014. El presidente Nicolás Maduro, heredero del difunto Hugo Chávez, y gobernante de un país con profundos problemas económicos (desabastecimiento e inflación) y de seguridad, respondió con fuerza y su represión logró unir a la desorganizada oposición venezolana y radicalizar el país hasta el borde de la violencia organizada.

Tanto Maduro, como Yanukóvich se decidieron por la alternativa más sencilla y arbitraria, la represión violenta de las manifestaciones. Una herramienta de autócratas, pero que siempre tiene un doble filo; puede dar cuenta de firmeza para la facción del dictador, pero termina de polarizar a los manifestantes y, generalmente, llama la atención y el repudio internacional.

Ucrania2

The Big Picture – Boston.com

La intermediación de los países vecinos fue fundamental para alcanzar un pre-acuerdo en Ucrania y llevar al país a la situación de relativa calma y reforma democrática en el que se encuentra actualmente, pero ¿qué han hecho los vecinos de Venezuela por ayudar a superar la crisis?

En efecto, la diferencia entre los desarrollos de la situación de ambos países reside –hasta ahora- en las posiciones de los demás países (sobre todo los vecinos) en influenciar el desenlace del conflicto. En Ucrania, Rusia jugó un papel de apoyo a Yanukóvich, pero siempre con el freno puesto en las reacciones de los demás países europeos a los excesos. De igual forma, la Unión Europeo intentó en primer lugar darle una salida al presidente ucraniano, al ofrecerle un nuevo trato, pero ante su rechazo (presionado por Moscú, seguramente) inició una campaña de apoyo diplomático a la oposición, que incluyó, incluso, sanciones económicas.

El pasado 21 de febrero el presidente Yanukóvich y los opositores firmaron un acuerdo para intentar superar la crisis que atraviesa su país. Pero luego de la presión por parte de los opositores, el presidente ucraniano se exilió de la capital –y se rumora, del país-, mientras los líderes de la protestas formaron un gobierno de emergencia y convocaron a elecciones.

Ucrania

The Big Picture – Boston.com

Ahora bien, en Venezuela el único actor internacional que hasta el momento ha actuado realmente es Cuba, que según reportes de los opositores, ha estado enviando aviones llenos de oficiales cubanos para apoyar a los leales a Maduro a reprimir las protestas. En efecto, Cuba tiene mucho que perder en la caída de los chavistas; su influencia internacional y el petróleo que Venezuela le regala son demasiado importantes para los Castro como para no dar la pelea.

Sin embargo, desconcierta un poco el silencio y la inacción del resto de países del hemisferio. Estados Unidos ha hecho algunas declaraciones aisladas (sobre todo en la voz no vinculante de sus congresistas latinos) condenando la violencia y advirtiendo a Maduro por la utilización de fuerzas excesiva. En la mayoría de los demás países la política ha sido el silencio. El presidente colombiano Juan Manuel Santos hizo un llamado al diálogo, pero luego de la airada respuesta de Maduro a la no intromisión en sus asuntos internos, Santos abandonó el tema.

Esperemos que los líderes de las Américas no esperen a que los asuntos se salgan de control, a que la violencia sea generalizada y huela a guerra civil o represión armada, para presionar al régimen venezolano a dejar de matar a su gente, y luego, quizás, a escuchar sus justos reclamos. Si no, a que inviten a Maduro (tan “cortésmente” como sea necesario) a dejar un lado la presidencia de su convulsionado país.

 ¿Le gustó este artículo? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

Gráfico: La botella de agua de 600 bolívares (Inflación en Suramérica)

La botella de agua de 600 bolívares (Inflación en Suramérica): esta semana, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sostuvo en televisión que una botella de agua, que en su país vale 10 bolívares, en Colombia se vende por 600. El comentario, obviamente falso, parece salir de las justificaciones del gobierno venezolano para su altísima inflación y extensivo desabastecimiento de productos. Este gráfico compara la inflación anual en varios países de suramérica en los últimos cuatro años. Fuente: Banco Mundial

inflación suramerica

¿Le gustó esta gráfica? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.

4 tendencias mundiales y 4 colombianas para el 2014

Fuente: The Big Picture - Boston.com

Fuente: The Big Picture – Boston.com

Energía, crisis, reforma y guerra

En el mundo:

  • Estados Unidos continúa su desvinculación del resto del mundo: el aumento de la independencia energética de Estados Unidos, la prevalencia de los problemas económicos y el desprestigio de su política interna y externa incentiva que los líderes estadounidenses se miren el ombligo.
  • Medio Oriente, la paz y la guerra: mientras en Siria continúa la violencia y ningún bando parece cercano a imponerse sobre otro, las negociaciones internacionales son utilizadas por ambas partes (o las muchas, en realidad) para ganar tiempo en el terreno y mejorar su posición. Sin embargo, las negociaciones de las seis potencias mundiales con Irán avanzan, logrando mayores compromisos por parte de los iraníes a cambio de la reducción de las sanciones internacionales.
  • Afganistán y la guerra perdida: las tropas de la misión internacional abandonan definitivamente Afganistán y el control militar de todo el país pasa a manos de las autoridades afganas. La ayuda internacional civil también se reduce, en tanto los países donantes se ven a gatas de seguir aprobando de sus ajustados presupuestos en casa. La economía se tambalea y la política se tensiona. En el caos, el país podría empezar a fraccionarse de nuevo.
  • China empieza a forzar la mano, pero tiembla internamente: una nueva potencia ha surgido en Oriente y las especulaciones de cuándo comenzará a utilizar su reciente poder parecen coincidir con que el conflicto sobre las aguas e islas del Mar del Sur de China son el escenario perfecto para que le nuevo gigante juegue su primer juego armado en política internacional. Sin embargo, internamente las cosas no irán bien, millones de chinos, que unas dos décadas atrás eran pobres, empiezan a exigir que junto a su nuevo estatus de clase media, vengan iguales derechos políticos.
Fuente: The Big Picture - Boston.com

Fuente: The Big Picture – Boston.com

En Colombia:

  • Polarización política y elecciones: una controvertida negociación de paz que defensores y detractores ponen en el centro de la discusión política, unas elecciones en marzo de un parlamente desprestigiado y con pocas posibilidades de renovación y otras elecciones, esta vez de presidente en mayo, en dónde el actual primer mandatario se enfrentará a rivales mediocres por una poco entusiasta reelección seguirán caldeando el ambiente político.
  • Proceso de paz y violencia: Las Farc harán proselitismo armado por el presidente y sus candidatos por un lado, mientras siguen consolidando su poder local con miras a futuras aspiraciones políticas. Mientras tanto, sus rangos se irán depurando, en tanto algunos frentes se deciden finalmente por la criminalidad y el narcotráfico. Se firma un acuerdo, pero los detalles esconden sorpresas y el apoyo de los colombianos puede tambalearse.
  • Una nueva (vieja) cara del crimen organizado: Siempre innovador, el crimen organizado en Colombia continúa su mutación. Ahora, tomando lecciones de años de guerras costosas y poco útiles, las organizaciones empiezan a operar como verdaderas “mafias modernas”. Sus enfoques dejan de ser las armas y la confrontación y se concretan en la influencia política y la captura de rentas legales e ilegales. Mientras tanto, las autoridades se ven desconcertaras y frustradas por su poca efectividad a la hora de combatir estos nuevos fenómenos.
  • Estabilización y crecimiento económico: no sin dificultades, el juicio de los últimos gobiernos colombianos en materia  macroeconómica empieza a dar sus frutos. De igual forma, viejas reformas atrasadas entran en vigor y por fin se ven las inversiones en infraestructura. El Nuevo Sistema General de Regalías y un posible nuevo Código Minero incentiva el sector, mientras sus recursos fluyen a inversiones más responsables en los municipios colombianos. Sin embargo, se mantiene el peligro por arbitrariedades, los problemas de Ecopetrol, la mayor petrolera del país, y la venta de Isagen, una de sus mayores generadoras de energía, podrían dar pistas de una politización irresponsable de las empresas estatales.

¿Le gustó este artículo? Suscríbase gratis al blog y recibirá el texto “10/10: diez tendencias que cambiarán al mundo en la próxima década” y el mapa “Los BRIC’s en perspectiva”.


Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 224 seguidores

¡Publique en RealpolitikMundial!

Si le gusta escribir sobre temas de actualidad política y política internacional participe enviando sus textos a santiagosilvaj@yahoo.com. 500 palabras, una foto y enlaces. ¡Haga parte del blog!

Síganme en Twitter