Posts Tagged 'África'

Gráfico: Refugiados del mundo

Refugiados del mundo: los países de la cuenca del Mar Mediterráneo enfrentan una crisis. En los últimos meses, cientos de miles de personas han intentado cruzar desde Libia, Turquía, Egipto o Túnez a Europa. Huyen de la guerra en Siria, Afganistán, Nigeria o Libia, y de la pobreza en el África Subsahariana o el Medio Oriente y Asia Central. La crisis ha logrado que el tema de los refugiados internacionales se inscriba en la agenda global, llamando a la acción a la comunidad internacional (particularmente a la Unión Europea), pero recordándole al mundo los millones de refugiados que actualmente viven en varios países. Este gráfico da cuenta de ese fenómeno. Fuente: ONU, 2014. Nota: de clic sobre la imagen para ver los detalles en su tamaño completo.

Refugidados

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Gráfico: Migrantes

Migrantes: la crisis en el Mediterráneo y Europa Oriental, donde cientos de miles de migrantes africanos y asiáticos intentan entrar a Europa de manera ilegal, escapando guerra y pobreza en sus países, ha mantenido a la migración como tema recurrente en las discusiones públicas y los titulares de medios internacionales por semanas. La migración no es, ni mucho menos, un fenómeno reciente, aunque la tendencia de la última década sea el aumento. Los siguientes gráficos presentan una visión de la situación actual de la migración en el planeta.  Fuente: ONU, 2014. Nota: de clic sobre la imagen para ver los detalles en su tamaño completo.

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Cinco grandes mitos de la migración ilegal

Fuente: The Boston Big Picture

Fuente: The Boston Big Picture

Por Santiago Silva Jaramillo

Los últimos meses dos asuntos de contexto han devuelto la discusión sobre la migración (particularmente la ilegal) a la agenda internacional: la crisis humanitaria del mediterráneo y la campaña presidencial en Estados Unidos. Por un lado, la tragedia de cientos de muertos en un flujo constante de migrantes ilegales que desde las costas del norte de África intentan alcanzar Europa en hacinados barcos de contrabandistas, mientras las autoridades europeas intentan implementar una política común sobre cómo atender el problema, balancéanadose entre la atención a los náufragos y la persecución de los contrabandistas, y el cierre de sus fronteras. Por otro lado, el ascenso de un curioso candidato en las elecciones primarias del Partido Republicano en Estados Unidos, el empresario y celebridad Donald Trump, ha revivido las discusiones, sobre todo en las visiones más conservadoras de los estadounidenses, sobre las consecuencias de la migración -particularmente ilegal- sobre la sociedad y economía del país.

Fuente: The Boston Big Picture

Fuente: The Boston Big Picture

  1. Los inmigrantes tienen un efecto negativo en las economías de los países receptores: contrario a algunas ideas plateadas sobre prejuicios de la migración como un elemento desestabilizador de las estructuras económicas de los países receptores, particularmente al entrar a jugar en el mercado laboral (“robar los empleos de los nativos”) y demandar demasiado de los sitemas de atención social (subsidios de desempleo, salud o educación). Sin embargo, la mayoría de los estudios sobre el impacto de la migración -incluso la ilegal y de trabajadores poco especializados- coinciden en los beneficios que tiene la migración sobre las economías receptoras. El Cato Institute, por ejemplo, señala que los inmigrantes suelen tener cinco efectos positivos sobre las economías de los países donde llegar a vivir, a saber: 1. naturaleza de emprendimiento, 2. juventud y edad media de trabajo, 3. llenan espacios y nichos laborales que los nativos no ocupan, 4. por su edad, muchos ya han adelantado estudios, y 5. disposición a la innovación y el cambio económico.
  2. La migración ilegal es un problema de control efectivo de las fronteras del país receptor: no realmente, al menos, los esfuerzos en control fronterizo no han demostrado ser efectivos para detener el flujo migratorio. La frontera entre México y Estados Unidos es un muy buen ejemplo, donde fuertes controles, patrullas, muros e incluso participación de vigilantes civiles no ha logró cambiar por años la tendencia migratoria entre ambos países. La migración es ante todo un problema de desarrollo, desigualdad y política interna; los migrantes son “expulsados” de sus lugares de origen por el estancamiento económico, la inestabilidad política u ocasionalmente, eventos desencadenantes como desastres naturales. Esto habla más de los motivos de inicio y no de los controles como posible solución.
  3. Los inmigrantes son en su mayoría las personas más pobres de los países expulsores: no necesariamente. Muchos de los inmigrantes hacen parte de dos fenómenos separados. Por un lado, la llamada “fuga de cerebros”, es decir, la migración de personas educadas de un país a otro persiguiendo mejores oportunidades laborales y sociales y aprovechando la globalización para hacerlo. Pero la gran migración, la de millones de personas también se concentra en los individuos de ingresos medio y medios bajos de las sociedades expulsoras. Primero, por los costos que implica la migración, y segundo, porque la frustración del estancamiento económico se concentra en esta población, más allá de los más pobres.
  4. La mayoría de los inmigrantes tienen problemas para adaptarse a sus países de destino: aunque es cierto que muchos descendientes de migrantes del magreb africano en Paris o inmigrantes musulmanes en ataques islamistas en Europa se han convertido en el epítome de la crítica por el multiculturalismo y la capacidad de asimilación de las sociedades occidentales de su población inmigrantes, los casos señalados son eso precisamente, casos, excepciones a los cientos de millones de migrantes que se han logrado incluir en sociedades completamente diferentes durante cientos de años.
  5. La migración ilegal es negativa para el comportamiento demográfico de un país: no, la migración es un milagro de la demografía, sobre todo para sociedades que envejecen como Europa, donde los migrantes no solo reemplazan la población en edad productiva necesaria para que la economía siga andando, sino que su impulso reproductivo continúa -al menos en la primera generación- a mantener vibrante la sociedad receptora con nuevos miembros.

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Gráfico: Corrupción en África Sub-Sahariana

Corrupción en África Sub-Sahariana: este gráfico compara los puntajes en el Índice de Percepción de Corrupción de los países de África Sub-Sahariana, el promedio de la región y el promedio mundial. Fuente: Transparencia Internacional, 2014.

CorrupciónAfrica,2014

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Gráfico: El ébola y la infraestructura de salud

El ébola y la infraestructura de salud: la epidemia se expande. Por un lado, al aumentar las víctimas mortales e infectados en los países donde empezó la infección (Liberia, Sierra Leona y Senegal ya cuentan más de 8.000 muertos e infectados pro el virus); por el otro, al llegar a nuevos países y amenazar con contagiar a muchas más personas. La OMS, por su parte, ya advirtió que espera al menos unos 10.000 infectados más en las próximas semanas, mientras el gobierno de Estados Unidos y la ONU aumentan su misión en el Occidente africano y los recursos para contender la enfermedad. Por supuesto, el ébola sigue prosperando en países pobres y con una deficiente infraestructura médica y de atención hospitalaria para atender el virus. En efecto, los recursos de salud de las capitales de Sierra Leona, Freetown, y de Liberia, Monrovia; donde la economía y la política local empiezan a resentirse por culpa de la epidemia.

Los siguientes son datos de muertes e infectados por ébola, y médicos por cada 1.000 habitantes y camas de hospital por cada 10.000 habitantes para los ocho países en los que hasta el 12 de octubre se habían confirmado casos del virus. En efecto, los seis países africanos involucrados en el brote y la expansión del virus enfrentan no solo el desafío de la enfermedad, sino, sobre todo, la falta de recursos adecuados para atender la emergencia.

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Contexto internacional: Entendiendo la “Primavera árabe”

Egipto

Fuente: The Big Picture – Boston.com

1ra entrega de la serie “Contexto internacional”; ideas, lecturas y recursos básicos para entender la política mundial

  1. Contexto histórico:

Imperio otomano e imperios europeos: Medio Oriente ha estado bajo control de grandes poderes imperiales durante buena parte de su historia reciente. Entre el siglo XVI hasta 1922, el Imperio Otomano dominó a las poblaciones en su mayoría musulmanas y árabes de Medio Oriente y el Norte de África. Su control estaba basado en un sistema que combinaba la represión central con el desentendimiento descentralizado; los sultanes otomanos, demasiado ocupados por sys guerras en Europa y sus conspiraciones palaciegas en Estambul, solían alternar la simple represión, con el recurrente olvido de sus territorios imperiales. Estas instituciones políticas sobrevivieron a la caída del Imperio Otomano a comienzos del siglo XX. En 1922, el Imperio se deshizo oficialmente y lo que quedaba de sus dominios en Medio Oriente y África fue repartido entre las potencias europeas; Francia y Gran Bretaña fueron los principales beneficiarios. Su control se estableció sobre las instituciones de control de los otomanos y los intereses imperiales impidieron cualquier reforma real o profunda que pudiera sacar a sus poblaciones del estado de posiciones coloniales.

Independencia, militarismo y religión: luego de la Segunda Guerra Mundial, los poderes coloniales empezaron su retirada de sus viejas posiciones y una gran ola de independencias recorrió África y Asia. Nuevos gobiernos tomaron el control de los nuevos países; pero dos elementos fundamentales quedaron en manos de las decisiones de los poderes coloniales: las fronteras y la naturaleza de los nuevos gobiernos. En efecto, muchos de los nuevos gobiernos enfrentaron desafíos a su legitimidad de parte de grupos descontentos y separatistas; la Guerra Fría también enrareció el ambiente y pronto llegaron nuevos gobiernos, la mayoría de ellos nacionalistas, militaristas y de corte socialista. Nasser en Egipto, Gadafi en Libia y la dinastía de los al-Assad en Siria fueron los ejemplos a seguir en la región. Algunos de estos y otros hombres fuertes también recibían ayuda internacional, Estados Unidos, Europa y antes de su caída, la URSS, apoyaron con armas y dinero a los personajes que aseguraban con sangre y fuego la “estabilidad” de una región estratégica.

Para más información: Imperio Otomano, Imperios Europeos.

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Fuente: The Big Picture – Boston.com

  1. La “Primavera Árabe”:

Túnez: el 17 de diciembre de 2010 un tendero de la ciudad de Sidi Bouzid se prendió fuego enfrente de un edificio gubernamental luego de que un policía le confiscara su puesto de frutas. El sacrificio de Mohamed Bouazizi, el vendedor de frutas inmolado, reunía viejas y profundas frustraciones del pueblo tunecino y poco después, las protestas se tomaron las calles del país. El presidente Ben Ali, un autócrata que gobernaba sobre una democracia de mentiras apoyada por algunos países occidentales, renunció rápidamente al verse sorprendido por la magnitud de las protestas, huyendo a Arabia Saudita. Las protestas de Túnez y la muerte de Bouazizi son reconocidas generalmente como el punto de inflexión de la llamada “Primavera Árabe”. En efecto, mientras Ben Ali dejaba el poder a sus ciudadanos, las protestas ya empezaban a recorrer las calles de Egipto, Libia y Bahréin.

Egipto: la Plaza Tahrir se convirtió pronto en el centro de las protestas egipcias y en el epicentro del futuro político del país. Allí se reunían los cientos de miles de egipcios que protestaban en El Cairo, pidiendo que el presidente Hosni Mubarak, que había gobernado por treinta años. Mubarak respondió con zanahoria y garrote: promesa de reformas y represión en las calles, pero el descontento no amainaba y pronto el Ejército egipcio, que hasta el momento se había mantenido neutral, obligó a Mubarak a salir del poder. Las elecciones democráticas que siguieron pusieron de manifiesto uno de los desafíos más irónicos de la “Primavera Árabe”: quienes las habían impulsado (en su  mayoría jóvenes sin ninguna afiliación política clara) no contaban con la organización ni experiencia para ganar unas elecciones. En Egipto, la Hermandad Musulmana, una organización política islamista perseguida bajo el régimen de Mubarak, ganó las presidenciales con Mohamed Morsi. Pero sus coqueteos con el autoritarismo y el estancamiento económico del país le pasaron factura y el 3 de julio de 2013, luego de un par de semanas de protestas en todo el país, el Ejército intervino de nuevo y depuso a Morsi. Ahora la Hermandad es perseguida de nuevo por el Ejército, mientras el nuevo gobierno de transición ha convocado a elecciones e intenta mantener algo de legitimidad internacional.

Bahréin: las revueltas no fueron iguales en todos los países, aunque si instrumentalizaron viejos conflictos de las poblaciones locales. En la pequeña isla en el Golfo Pérsico de Bahréin, una vieja oligarquía sunita ha gobernado por décadas a una mayoría de población chiita. Las protestas se sustentaron en este conflicto, con las dos facciones religiosas enfrentadas en cada uno de los bandos. De igual manera, las potencias sunita y chiita de la región (a saber, Arabia Saudita e Irán, respectivamente) empezaron a apoyar a gobierno y manifestantes; enviando dinero e incluso armas en el caso de los saudíes. La represión sunita prevaleció y el orden se restableció sin que se diera ninguna reforma o cambio de importancia en la isla.

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Fuente: The Big Picture – Boston.com

Libia: poco después de que empezaran las protestas en Túnez, la ciudad del oriente de Libia, Bengazi, vio las primeras manifestaciones. El gobierno de Muamar Gadafi respondió con una curiosa mezcla de paternalismo y violencia (bastante coherente con su forma de gobierno), y pronto la represión dio paso a una revuelta popular en todo orden. Ciudadanos comunes y militares desertores levantaron a las poblaciones de pueblos y ciudades en los extremos orientales y occidentales del país y montando armas pesadas sobre los baúles de camionetas empezaron a combatir a la fuerzas de Gadafi. Pero los militares leales al dictador libio ganaban terreno y se prestó a presenciar el aniquilamiento de las fuerzas rebeldes. La idea de una intervención de la OTAN llevaba algunas semanas sobre las mesas de la diplomacia internacional y durante lo más complejo del conflicto en tierra, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la ejecución de una “zona de exclusión aérea” sobre los cielos de Libia. Impulsada principalmente por Francia, la intervención internacional incluyó el apoyo o participación activa de países europeos, Estados Unidos, Canadá y algún apoyo de los saudíes y qataríes. El 20 de octubre de 2011 Gadafi fue capturado por las tropas rebeldes y ejecutado; el gobierno de transición que se ocupaba de la dirección de la oposición convocó a elecciones. El nuevo gobierno ha encontrado grandes desafíos para controlar su territorio y poner bajo su poder a las bandas armadas y líderes tribales que todavía pululan por todo el país.

Siria: Bashar al-Assad sucedió en el año 2000 a su padre, Hafez al-Assad, en la presidencia de Siria. Hafez había establecido su poder en 1971 y gobernado con un puño de hierro sobre los sirios. Bashar aplicaba las lecciones de su padre y cuando en 2011 su población empezó a salir a las calles a exigir reformas democráticas, la represión fue despiadada. También hubo amagues de cambios, al-Assad prometió adelantar reformas, mientras continuaba la violencia contra los manifestantes, pero las protestas no se calmaron y pronto emergieron grupos de ciudadanos armados y desertores del ejército oponiéndose  ala fuerzas de al-Assad. El conflicto también se alimentaba en la naturaleza religiosa de las partes en lucha. En efecto, similar al caso de Bahréin, la mayoría de la población siria es sunita, mientras el gobierno de al-Assad está conformado en su mayoría por alawitas. De igual forma, Arabia Saudita e Irán también aprovecharon el escenario para apoyar a rebeldes y gobierno, respectivamente, enviando dinero y armas. Las potencias, por otro lado, han discutido su papel durante meses, en el Consejo de Seguridad, Estados Unidos y los europeos defienden una posición de fuerza contra al-Assad, mientras Rusia y China se oponen a cualquier intervención. Aun así, los estadounidenses y europeos llevan meses enviando ayuda a los rebeldes, intentando ayudarlos, pero temerosos de la naturaleza del movimiento y la participación dentro del mismo de grupos extremistas y asociados a al-Qaeda. Sin embargo, a la fecha la situación no parece cercana a decidirse por ningún bando.

Para más información: Sobre las últimas revoluciones, Incongruencias necesarias, Cinco lecciones de las revueltas árabes, Rencontrarse con el realismo, ¿Por qué no intervienen en Siria?, Entendiendo la guerra en Siria, Desde las cenizas de las revueltas.

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Las guerras de 2013

guerra siria

Fuente: The Big Picture – Boston.com

Sobre los conflictos armados en desarrollo

Los últimos días han presenciado importantes cambios en las guerras que se pelean actualmente en el mundo, de igual manera, Vision of Humanity presentó su informe anual de paz; este parece un momento oportuno para evaluar los principales conflictos armados de 2013. Por un lado, Estados Unidos ha decidido empezar a enviar armas a los rebeldes sirios en el conflicto que los enfrenta al gobierno de Bashar al-Assad que ya suma unas noventa mil muertes y las fuerzas de paz de la ONU han recibido carta blanca para luchar por el gobierno en la guerra del Congo. En efecto, revisamos los conflictos que involucran la lucha entre dos o más actores (en los que por lo menos uno de ellos es el Estado) y que registraron más de mil muertes en un año.

  • Conflicto armado en Birmania. Año de inicio: 1948. Beligerantes: Gobierno birmano Vs. Rebeldes comunistas y provinciales (MNDAA, ALP-ALA, KIO.KIa, entre otros). Causas: diferencias étnicas, descontento político y separatismo. Muertes civiles y militares en 2012: 1.900. Muertes de todo el conflicto: 210.000. Financiación: tráfico de opio y apoyo extranjero. Puesto en el Global Peace Index: 140 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Conflicto armado en Colombia. Año de inicio: 1964. Beligerantes: Gobierno colombiano Vs. Grupos insurgentes y criminales (Farc, Eln, bacrim, entre otros). Causas: descontento político, abandono estatal y conflicto de tierras. Muertes civiles y militares en 2012: 1.500. Muertes de todo el conflicto: 150.000-200.000. Financiación: tráfico de estupefacientes y otras economías criminales. Puesto en el Global Peace Index: 147 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra en Afganistán. Año de inicio: 1978-2001. Beligerantes: Gobierno afgano y OTAN Vs. Insurgencia talibán. Causas: diferencias étnicas, conflicto civil, terrorismo y cambio de régimen. Muertes civiles y militares en 2012: 5.100. Muertes de todo el conflicto: 600.000-2.000.000. Financiación: tráfico de opio y apoyo extranjero. Puesto en el Global Peace Index: 162 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra civil en Somalia. Año de inicio: 1991-2009. Beligerantes: Gobierno afgano y apoyo internacional Vs. Insurgencia y grupos terroristas (Al-Shabbab, milicias locales, entre otros). Causas: falla estatal, conflicto civil, étnico y tribal, intervención extranjera. Muertes civiles y militares en 2012: 4.100. Muertes de todo el conflicto: 300.000-400.000. Financiación: pillaje, secuestro y piratería, apoyo internacional. Puesto en el Global Peace Index: 161 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra civil en Irak. Año de inicio: 2003. Beligerantes: Gobierno iraquí y apoyo internacional Vs. Insurgencia y grupos terroristas (Al-Qaeda, milicias locales, entre otros). Causas: falla estatal, conflicto civil, étnico y tribal, intervención extranjera. Muertes civiles y militares en 2012: 5.500. Muertes de todo el conflicto: 100.000-1.200.000. Financiación: apoyo internacional. Puesto en el Global Peace Index: 152 de 162. Fuentes de información: The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra en Pakistán. Año de inicio: 2004. Beligerantes: Gobierno pakistaní y apoyo internacional Vs. Grupos terroristas y milicias locales (Al-Qaeda, talibanes, entre otros). Causas: conflicto étnico y religioso e intervención extranjera. Muertes de civiles y militares en 2012: 9.200. Muertes de todo el conflicto: 38.800. Financiación: tráfico de opio y apoyo internacional. Puesto en el Global Peace Index: 157 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra contra el narcotráfico en México. Año de inicio: 2006. Beligerantes: Gobierno mexicano Vs. Organizaciones narcotraficantes. Causas: tráfico de estupefacientes. Muertes de civiles y militares en 2012: 25.400. Muertes de todo el conflicto: 60.420. Financiación: tráfico de estupefacientes y otras economías criminales. Puesto en el Global Peace Index: 133 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra tribal en Sudán. Año de inicio: 2009. Beligerantes: Sudán del Norte Vs. Sudán del Sur y organizaciones insurgentes. Causas: conflicto étnico, escases de recursos. Muertes de civiles y militares en 2012: 2.900. Muertes de todo el conflicto: 10.000-12.000. Financiación: apoyo internacional, pillaje. Puesto en el Global Peace Index: 158 de 162 y 143 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra civil en Siria. Año de inicio: 2011. Beligerantes: Gobierno sirio Vs. Organizaciones insurgentes. Causas: conflicto étnico-religioso, conflicto civil. Muertes de civiles y militares en 2012: 72.200. Muerte de todo el conflicto: 93.000-120.000. Financiación: apoyo extranjero. Puesto en el Global Peace Index: 160 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.

¿Es la guerra una inevitable compañera de la historia humana? Cuénteme lo que piensa, comente.

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Entendiendo la guerra en Malí

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Fuente: The Big Picture – Boston.com

Algunas claves para comprender mejor la más reciente guerra africana

Desde el pasado 11 de enero, Francia provee apoyo militar a las tropas del gobierno de Malí en África occidental. Su enemigo esta conformado por una confederación de organizaciones islamistas y tribales, predominantemente del pueblo Tuareg y con lazos con al-Qaeda. Los rebeldes, que dominan el norte del país desde hace poco más de un año, avanzan en su ofensiva para tomarse el resto del territorio malines.

Los franceses, en un arrebato que combina a partes iguales nostalgia colonial e intervención humanitaria han lanzado una ofensiva reducida (con ataques aéreos y operaciones de comando) para detener el avance hacia el sur de las fuerzas rebeldes.

  • Varios países del occidente africano han expresado su disposición a enviar tropas en auxilio de gobierno de Mali y la expedición francesa. Esfuerzos similares han sido moderadamente exitosos recientemente en Somalia.
  • El detonante del conflicto fue la caída de Muammar Gadafi. El dictador libio había contratado como mercenarios a miembros del pueblo Tuareg del norte de Malí; los mismos que una vez derrocado y asesinado Gadafi volvieron a su país con armas libias que les ayudaron a tomarse el poder.
  • El presidente Hollande ha emprendido la acción armada de su país en gran medida porque teme que el ascenso de un “Estado islamista” en la región puede significar un peligro para la seguridad nacional francesa y sus nacionales en el mundo. En efecto, el portavoz del grupo rebelde ha amenazado a los ciudadanos franceses, llamándolos “objetivo militar”, luego de iniciarse las operaciones.
  • Esta semana, luego de los primeros choques de gravedad, el gobierno francés ha convocado al Concejo de Seguridad de la ONU para atender el asunto. Estados Unidos ya ha expresado su disposición a prestar ayuda a los franceses en la forma de inteligencia y reconocimiento.
  • Según la Organización de las Naciones Unidas, la lucha entre rebeldes y el gobierno con apoyo francés ya ha dejado cientos de muertos y desplazado a más de 30.000 civiles, aunque el acumulado desde marzo del año pasado podría alcanzar más de 200.000 afectadas. En efecto, la fuerte escalada de violencia y la debilidad del gobierno de Malí hacen pensar que de seguir este curso, el conflicto podría cobrarse muchísimas víctimas civiles.

¿Podrá la intervención internacional derrotar a las fuerzas rebeldes y terroristas en Malí? ¿Tiene justificación la acción francesa? ¿Qué consecuencias tendrá en un Occidente cada vez más prevenido de entablar guerras en el extranjero? Cuénteme lo que piensa, comente.

Radiografía de un Estado Fallido

Fuente: The Big Picture – Boston.com

Sobre las características del colapso gubernamental

La más reciente edición de la revista Foreign Policy se dedica al análisis de los llamados ‘Estados Fallidos’ y la presentación del ranking que cada año construye en asocio con The Fund for Peace que determina la insuficiencia estatal en 177 países del mundo.

En términos generales, se entiende por Estado Fallido aquel que es incapaz de proveer a su población y sobre su territorio los más básicos servicios públicos. En esencia, la falencia estatal se configura cuando el Estado no tiene el monopolio legítimo de la fuerza, es incapaz de proveer justicia y cobrar impuestos y no proporciona servicios públicos básicos efectivamente a su población.

Por supuesto, las definiciones pueden varias según se entienda el término ‘Estado’. Pero en general, se sigue una definición weberiana, en tanto se entiende al Estado como el ente que controla el monopolio de la violencia dentro de un territorio. De esta manera, un Estado puede fallar cuando es incapaz de controlar todo su territorio efectivamente o cuando se le presentan competidores lo suficientemente fuertes o numerosos para evitar que lo haga.

Ahora bien, ¿por qué falla un Estado? La misma edición de Foreign Policy de la que hablo trae algunas luces. Recojo entonces tres explicaciones preliminares, una institucional, otra geográfica y una última sociopolítica.

  1. Instituciones y Estados Fallidos: una sociedad se desarrolla a partir de una serie de normas formales e informales de comportamiento colectivo que determinan las dinámicas de sus actores. Estas normas son instituciones encargadas de regular las relaciones sociales, económicas y políticas dentro de una sociedad. Según los economistas Daron Acemoglu y James Robinson, los estados fallan cuando su comportamiento está regulado por instituciones económicas extractivas que acaban con los incentivos, desalientan la innovación, creando un juego económico desigual y facilitando la apropiación desigual de recursos. de acuerdo con Acemoglu y Robinson estas instituciones extractivas son: (1) falta de derechos de propiedad, (2) mano de obra forzada, (3) desigualdad de oportunidades, (4) corrupción de las élites, (5) bloqueo al desarrollo tecnológico, (6) falta de ley y orden, (7) gobierno central débil, (8) servicios públicos e infraestructura deficiente, (9) explotación política y (10) saqueo de recursos sistemático.
  2. Geografía y Estados Fallidos: esta explicación se centra en la incidencia de la geopolítica sobre los destinos de las naciones y los Estados sobre las que éstas se sustentan. La geopolítica, en su acepción más convencional, estudia la distribución del poder determinado por la geografía, particularmente la física. Según esta perspectiva, un Estado Fallido se encuentra destinado en gran medida por su geografía a las dificultades de gobernar su propio territorio efectivamente. Dos ejemplos paradigmáticos son el de Afganistán y Pakistán, que rankean de 6 y 13 en el Índice de este año y han permanecido en los más bajos puestos desde que se realiza este ejercicio. El accidentado territorio de ambas naciones, junto con su posición central en Asia y adyacente a las zonas de influencia de grades potencias regionales y globales parecen condenarlas a la inestabilidad. Por lo menos esto sostiene Robert Kaplan sobre Pakistán. La geopolítica también puede explicar los problemas de otra docena de Estados con problemas de inestabilidad y debilidad institucional, al identificar otros lugares de la geografía mundial que por su importancia económica o estratégica han tenido que enfrentar serios desafíos a la hora de establecer una gobernabilidad efectiva sobre su territorio.
  3. Escenario sociopolítico y Estados Fallidos: una última manera de entender el fracaso de los Estados la provee el mismo compendio de estadísticas y análisis que compone el Índice de Estados Fallidos de Foreign Policy y The Fund for Peace. En efecto, la lista de circunstancias o indicadores sociales, políticos y económicos utilizado para construir el Índice resulta bastante explicativa por si mismo de las condiciones en las que un Estado es más proclive a fallar. A saber: (1) presiones demográficas, (2) refugiados y población desplazada forzosamente, (3) descontento grupal, (4) migración exterior y fuga de cerebros, (5) desigualdad en el desarrollo económico, (6) pobreza y deterioro económico, (7) legitimidad estatal, (8) servicios públicos, (9) derechos humanos y Estado de Derecho, (10) aparato de seguridad, (11) fraccionamiento de las élites e (12) intervención externa.

Fuente: Failed States Index – The Fund for Peace

El gráfico anterior muestra el comportamiento de Colombia en el Índice desde su creación en 2005. Los avances en seguridad y gobernabilidad le han permitido un visible mejoramiento de su posición en los últimos años. También pueden ver algunas cifras de Estados Fallidos y los peores en fotos.

¿Qué otros elementos configuran un Estado Fallido? ¿Qué tan claro o útil es este concepto para analizar el panorama internacional? Cuénteme lo que piensa, comente.

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Fronteras africanas

Caricatura del Congreso de Berlin

Sobre los nuevos países del continente y las consecuencias de las fronteras arbitrarias

Entre noviembre de 1884 y febrero de 1885, Jefes de Estado de toda Europa respondieron al llamado de Francia, Reino Unido y Alemania para conferenciar en Berlín sobre el futuro de África y la resolución de varios conflictos sobre la posesión y repartición de los territorios del continente entre las potencias europeas.

Los convidados establecieron dos criterios para la repartición que intentaban evitar que afloraran los conflictos entre las potencias por la posesión de los territorios. El primero buscaba que los accidentes geográficos (ríos, montañas, desiertos) fueran utilizados para trazar fronteras. El segundo establecía el principio de posesión por soberanía, conquista o acuerdo con la dirigencia local.

Los regímenes coloniales establecieron entonces territorios con fronteras bastante arbitrarias, nacidos de estos dos principios, dentro de las que confluían circunstancias muy diferentes, particularmente religiosas, culturales, tribales y étnicas.

Sin entrar a discutir el colonialismo como institución, particularmente los posibles beneficios y claros abusos a las poblaciones locales, la repartición indiscriminada y posterior independencia de territorios increíblemente desiguales y heterogéneos sigue teniendo visibles consecuencias en las dinámicas africanas en la actualidad.

Distribución colonial africana

Los más recientes ejemplos nos llegan del recientemente separado Sudán y de la declaración de independencia del pueblo Tuareg después del golpe de Estado en Malí.

En el primer caso, esta semana las tensiones y enfrentamientos de las tropas de Sudán del Norte y Sudán del Sur aumentaron mientras se espera que las escaramuzas lleven pronto a una guerra en toda regla entre ambos países. La posibilidad del conflicto bélico es particularmente frustrante en tanto la experiencia de la reciente separación del territorio sudanés entre el norte musulmán y el sur cristiano y animista se veía en muchos lugares como la salomónica solución para los problemas creados por las fronteras de territorios ficticios de las administraciones coloniales europeas.

Sin embargo, el resultado (la paz entre norte y sur) parece haberse escapado a la supuestamente ingeniosa idea. La lucha se desarrolla alrededor de una región rica en petróleo y tiene todos los visos de estar impulsada por mezquinas ambiciones de los señores de la guerra sudaneses. Aun así, el conflicto plantea las dificultades de abordar el problema de las fronteras africanas, incluso luego de lograr resultados tan difíciles y que parecerían tan claros como la separación de los territorios en unidades más homogéneas y menos conflictivas.

En el segundo caso encontramos a la recién proclamada independiente Azawad, un territorio en el norte de Malí en donde líderes tribales Tuareg se han rebelado. Los tuareg hacen parte de los varios pueblos que habitan el país norteafricano, son nómadas y pueden encontrarse en prácticamente todos los países que comparten el desierto del Sahara.

Este nuevo país ha pasado bastante desapercibido en los medios internacionales y no ha sido reconocido por ningún gobierno. En realidad, parece ser una decisión oportunista de los Tuareg, que han aprovechado las dificultades en Malí causadas por el reciente golpe de Estado y las cada vez mayores amenazas de un contra golpe, para proclamar la independencia de Azawad. Sus mismas posibilidades de supervivencia a futuro son bastante reducidas.

Pero de nuevo, la aparente facilidad con la que los Tuareg han renunciado a pertenecer a Malí es prueba de la falta en muchos países africanos de algo semejante a un sentimiento nacional. La tribu y la religión son un elemento aglutinador superior a la nacionalidad impuesta.

¿Serán las sucesivas rebeliones y declaraciones de independencia la tendencia del futuro de África? ¿Está condenado el continente al conflicto y la guerra? ¿Podrá el reciente crecimiento económico africano sobrevivir a sus profundos desafíos políticos y sociales? Cuénteme lo que piensa, comente.

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