Posts Tagged 'Armas Nucleares'

Gráfico: Un Mundo Peligroso

Un Mundo Peligroso: Los siguientes gráficos dan cuenta de las preocupaciones de los ciudadanos de cuarenta países, según la firma encuestadores Pew Research, que preguntó por las percepciones de preocupación mundial de cinco problemas, a saber: Conflictos étnicos y religiosos, desigualdad, Sida y otras enfermedades, armas nucleares y polución y medio ambiente. El primer gráfico da cuenta de toda la muestra completa, mientras los siguientes cinco detallan los diez países más preocupados por un problema específico. En términos regionales, los países del Medio Oriente y Europa tienden a estar más preocupados por los conflictos étnicos o religiosos; los países de África Subsahariana y América Latina por el Sida y otras enfermedades; los países de Europa por la desigualdad; para el problema de las armas nucleares, se preocupan países de todo el mundo; y para la polución y el medio ambiente, países de América Latina y Asia. Fuente: Pew Research, 2014

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Entendiendo el acuerdo con Irán

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Fuente: The Big Picture – Boston.com

Las negociaciones en Ginebra están dando resultados; qué se ha logrado y las dificultades en el camino

Este 24 de noviembre, el presidente estadounidense Barack Obama anunció el logro de los primeros acuerdos en las negociaciones entre seis potencias mundiales (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, Rusia y Alemania) e Irán. Este es el primer avance claro de semanas de diálogos en Ginebra, Suiza, e incluye el compromiso de Irán de reducir su esfuerzo de enriquecimiento de uranio (con fines pacíficos, dicen ellos, pero con posibilidad de construir armas nucleares, sostiene la comunidad internacional) y de Occidente de relajar algunas de las sanciones económicas impuestas al país asiático desde 2012.

Este éxito da un respiro al golpeado gobierno de Barack Obama y ha validado su apuesta política respecto al conflicto con Irán. En efecto, Obama se decidió por una combinación de duras sanciones económicas y acercamientos diplomáticos de alto nivel para intentar resolver la tensión entre Occidente e Irán. Las sanciones funcionaron, llevando al liderazgo iraní a buscar el diálogo luego de que la elección del nuevo presidente, el moderado Hassan Rouhani, abriera una ventana de oportunidad.

Irán

Fuente: The Big Picture – Boston.com

El acuerdo alcanzado la semana pasada es, por supuesto, un primer paso en un todavía largo proceso. Construir confianza entre las partes ha sido un enorme reto y el limitado éxito se enfrenta  a varios desafíos que dificultarán que se consigan más avances en los próximos meses:

  1. Oposición y desconfianza por parte de Israel y los gobiernos árabes: la dirigencia israelita no ha estado de acuerdo con que se negocie con Irán, menos, que se relajen las sanciones en espera de compromisos por parte de los iraníes. La desconfianza es comprensible. El anterior presidente de Irán, Mahmod Ahmanineyad, se había vuelto famoso por hablar sobre la inevitable “desaparición” de Israel. Pero los israelitas no son los únicos nerviosos, los saudíes (también los otros estados petroleros del Golfo Pérsico) son los némesis geopolíticos de los iraníes. Su dinero financia a los rebeldes sirios que se enfrentan a las fuerzas Bashar al-Assad, aliado de Irán y sus títeres se enfrentaron en la pequeña isla de Bahréin, durante los primeros meses de la primavera árabe. Para ambos, israelitas y árabes del golfo, un Irán nuclear cambiaría el delicado equilibrio de poder de la región y resulta una situación tan inaceptable, como para planear un temido desenlace militar del conflicto.
  2. Presión interna en Irán de parte de la Guardia Republicana: pero no solo los enemigos de Irán podrían oponerse a que las negociaciones y concesiones continúen. El presidente Rouhani se ha jugado su posición interna al “ceder” frente a Occidente. En efecto, la Guardia Republicana iraní –una élite militar que se ha configurado también como una élite económica, social y política en los últimos años- compone la principal oposición a reducir el ritmo o detener por completo el programa nuclear iraní. El problema es que la influencia de la Guardia dentro de Irán es muy importante, y cuenta con el apoyo de algunos sectores sociales y una representativa sección de las fuerzas políticas. Rouhani tiene que manejar un delicado equilibrio entre seguir comprometiéndose a nivel internacional, sin que su posición interna se debilite mucho.
  3. Verificación de los acuerdos: durante años, desde que Irán empezó su programa nuclear, Occidente se ha debatido entre la especulación, la paranoia y el espionaje respecto a los verdaderos avances del proceso de enriquecimiento de uranio y construcción de las centrifugas. Luego del acuerdo anunciado el domingo pasado, la información y verificación del cumplimiento serán claves para que las negociaciones continúen y logren mayores resultados. Esto implica la presencia de inspectores de la Agencia de Energía Nuclear en las plantas iraníes, algunas de ellas, concebidas como inexpugnables y recelosamente custodiadas por los iraníes en previsión de actos de espionaje, sabotaje o incluso un ataque directo. La confianza ganada por las partes en las últimas semanas y la voluntad política de todos será puesta a prueba.
  4. Punto final: el último desafío será alcanzar el final de la negociación. En efecto, los acordado hasta ahora supone solo una “relajación” y reducción” de las aspiraciones de ambos bandos. Pero tanto para Irán como para las seis potencias, resultará bastante difícil conocer muy bien hasta dónde pueden llevar todo el asunto ¿Irán está dispuesto a clausurar todos los componentes de su programa nuclear? ¿Occidente aceptará un punto en el que no lo haga? ¿Saudíes, israelíes e iraníes pueden relajar sus tensionadas relaciones?

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Gráfico: Detente multilateral

Detente multilateral: este gráfico recoge datos sobre los arsenales de los países del mundo con armas nucleares, también compara su proporción. Fuente: fas.org

Detente multilateral

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Mapa: Un mundo nuclear

Un mundo nuclear: este mapa recoge datos de 2012 sobre los arsenales de armas nucleares en el planeta. Aunque las estadísticas para las grandes potencias parecen ser algo claras (y sus arsenales se hayan reducido desde el final de la Guerra Fría) los de las “pequeñas” potencias nucleares son algo menos seguras y estarían en aumento. Fuente: fas.org

Un mundo nuclear

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Ruido de Tambores

Fuente: The big picture - Boston.com

Sobre la ‘inminente’ intervención en Irán

Un reporte de la Agencia de Energía Nuclear publicado esta semana confirma lo que ya muchos analistas sospechaban, que el régimen iraní está cerca de contar con los elementos para desarrollar armas nucleares. La noticia ha sido recibida con creciente alarma en el mundo, pero particularmente en Israel, el viejo némesis de Irán.  En efecto, la posibilidad de que Irán tenga capacidad nuclear representa una amenaza enorme para los intereses israelíes, pero también para toda la región; supondría un rebalanceo de poderes y con toda seguridad, llevaría a que se iniciara una carrera armamentista en un Medio Oriente ya suficientemente inestable.

Por eso, Israel parece decidido a realizar una acción armada contra las instalaciones de desarrollo nuclear iraní. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pasó toda la semana anterior, cuando se filtraron detalles del reporte de la AEN, moviendo sus fichas políticas para lograr el apoyo interno que le permita ordenar el ataque. Mientras tanto, la fuerza aérea de Israel realizaba entrenamientos en el Mediterráneo, posiblemente, preparándose para la misión en Irán. El principal temor de los israelíes sin embargo, y la razón por la cual no han atacado aún, es el apoyo que recibirían de Estados Unidos.

Porque la administración Obama ha mantenido un prudente silencio respecto al tema. Para Estados Unidos, pero sobre todo para su presidente en campaña, una guerra en Irán sería terriblemente inconveniente, incluso, si es necesaria. Pero como en muchos otros casos, el hecho de que los estadounidenses no quieran hacer algo no quiere decir que las circunstancias no terminen obligándolos a hacerlo. Es muy probable, por ejemplo, que si Israel lanza su ataque, Estados Unidos tendría que “terminar el trabajo”, sobre todo, teniendo en cuenta que las instalaciones nucleares iraníes están muy bien protegidas y bajo tierra.

Irán no se ha quedado quieto, por otro lado. Ante el intenso lobby internacional que ha desplegado Israel para ganar momentum con el cual lanzar su operación (Se ha conocido que Gran Bretaña también se prepara y apoyaría un eventual ataque liderado por Estados Unidos), Irán ha amenazado con consecuencias indeterminadas para quienes se involucren en la acción. Como en muchos casos, parece una bravuconada, sin embargo, con suficiente resonancia en los medios, puede llegar a persuadir a los ciudadanos poco convenidos de la guerra (posiblemente más de la  mitad, incluso en Israel) y dificultar el ambiente político interno y el apoyo que necesitarían Netanyahu, Obama o Cameron en las próximas semanas.

La acción contra Irán supone la posibilidad sin embargo, de convertirse en algo más que una rápida acción preventiva (consistente en una campaña de bombardeos aéreos y navales). Para Israel, sobre todo, supondría un nuevo enfrentamiento con los clientes iraníes en la región, Hamas en Gaza y Hezbolla en el Líbano. Los ataques de ambas facciones son de esperarse. Para Estados Unidos, de igual manera, implicaría también la exposición de sus tropas en Irak a nuevas oleadas de ataques terroristas e incluso la reactivación de las acciones insurgentes financiadas por Irán, que tantos dolores de cabeza les dieron en los últimos años.

Las posibilidades de esta guerra anunciada son reales. Reales en tanto puede llegar s suceder, pero también a no hacerlo. Lo cierto que la acción armada mantiene muchos interrogantes sobre si sería efectiva y sobre las consecuencias globales de la misma (por ejemplo, la economía global no puede darse el lujo de que el paso de Ormuz, por donde transita casi la mitad de la producción petrolera del Medio Oriente, esté cerrado por semanas). Sin embargo, el peligro de un Irán nuclear también es real y preocupante. Las cosas todavía no están claras y serán necesarias aún un par de semanas para que se pueda saber si en efecto, habrá guerra.  Solo es esperar.

¿Es un ataque preventivo la mejor opción para detener el programa nuclear iraní? ¿Es peligroso para el mundo que Irán adquiera armas nucleares? Cuénteme lo que piensa, comente.

 

El mayor peligro.

De porqué las armas nucleares de Pakistán representan el mayor peligro para la seguridad internacional.

El pasado 23 de mayo, seis comandos de la facción pakistaní de los talibanes atacaron una base naval en la ciudad de Karachi. El ejército de Pakistán solo logró recuperar el control del lugar luego de 16 horas de intensos combates. Un portavoz talibán sostuvo que la acción había sido una retaliación por la muerte de Osama bin Laden; pocos días después, otros ataques suicidas y bombas sacudieron al país. La humillación para el ejército pakistaní, que se ha visto en verdaderos aprietos para evitar estas acciones, y la creciente desconfianza de la comunidad internacional en el compromiso de los altos mandos militares de combatir a las organizaciones terroristas, han disparado el temor por la situación de inestabilidad dentro de Pakistán.

En 1971, luego de perder otra dura guerra contra India por la disputada región de Cachemira, la dirigencia pakistaní inició la elaborada y difícil tarea de conseguir armas nucleares. Cuando algunos años después lo consiguió, luego de robar secretos industriales en Europa e incluso recibir financiamiento de Gaddafi, los pakistaníes se sentaron sobre un arsenal nuclear modesto, pero con todo el potencial para amenazar y sobornar al mundo.

Digo amenazar, porque gracias a su capacidad nuclear, Pakistán ha logrado mantener una efectiva detente con India, donde ninguno de los dos países puede ganar mucho frente al otro o dejar que el conflicto escale. De esta forma, los servicios secretos pakistaníes han podido patrocinar ataques terroristas contra objetivos indios y recibir respuestas muy tibias por parte de las prudentes fuerzas de seguridad de Nueva Delhi.

Y digo sobornar, porque si no fuera por sus armas nucleares, Pakistán no sería ni un décimo de lo importante que es para la comunidad internacional, no recibiría la cantidad de ayuda internacional que recibe, ni llamaría la atención de Estados Unidos de la forma que lo hace. Sus bombas nucleares le han dado un  prestigio y peso ficticio, pero indiscutible en el juego regional, que Pakistán no está dispuesto a perder.

Sin embargo, hechos como el ataque de la semana pasada (y las otras tantas acciones terroristas similares), levantan dudas sobre la capacidad de las fuerzas pakistaníes de proteger sus armas nucleares. Según un reporte del Centro para Combatir el Terrorismo de la academia militar de West Point, casi la totalidad de las centrales nucleares pakistaníes se encuentran en zonas con alguna presencia de militantes islamistas y aunque la seguridad puede ser mejor que la de la base naval de Karachi, los peligros de que éstas armas caigan en las manos equivocadas (así sea por un corto lapso de tiempo) supone un peligro para el mundo, pero sobre todo para el mismo Pakistán, que tiene que ser asumido.

Por eso, las sugerencias de muchos de que se despoje a Pakistán de sus armas nucleares cuanto antes, sin embargo, teniendo en cuenta lo complejo de la situación y los intereses en juego, esto es sumamente difícil de hacer. Pero mientras la situación de seguridad del país se degrade, el peligro de sus armas nucleares será cada vez mayor y más complejo de enfrentar.

¿Qué otros peligros traería la desestabilización de Pakistán? ¿Cómo se podría disminuir el riesgo de que las armas nucleares caigan en las manos equivocadas? Cuénteme lo que piensa, comente.

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