Posts Tagged 'Hugo Chávez'

Gráfico: Precio del petróleo, inflación y elecciones en Venezuela

Precio del petróleo, inflación y elecciones en Venezuela: mientras se adelantan elecciones parlamentarias en Venezuela es importante recordar el panorama económico del país desde que el Chavismo llegó al poder. En efecto, estas elecciones de 2015 presentan problemas para el gobierno del heredero de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, que no había conocido su proyecto político. La descontrolada inflación y el bajón del precio del petróleo (la principal fuente de ingresos del Estado venezonalo) han creado una tormenta perfecta en donde el Chavismo puede empezar a perder terreno frente a la fuerzas de oposición. Fuente: inflation.com; wikipedia.org & Banco Mundial (2015). Nota: de clic sobre la imagen para ver los detalles en su tamaño completo.

Petroleo, inflación y elecciones en Venezuela

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Informe Especial Venezuela después de Chávez – Valora Inversiones

Venezuela después de Chávez: perspectivas políticas en el corto plazo.

El pasado 05 de marzo murió el presidente venezolano Hugo Chávez. A continuación, algunas perspectivas sobre las consecuencias política a corto plazo para Venezuela, Colombia y la región.

Este es un informe especial elaborado para Valora Inversiones. Pueden leerlo gratís completo en:

Informe Especial Venezuela después de Chávez – Valora Inversiones

¿Qué viene para Venezuela?

Venezuela

Fuente: venciclopedia.com

El país petrolero se acerca más al abismo de una crisis política de largo plazo. Algunos escenarios y sus posibles repercusiones para la economía venezolana.

La ausencia del presidente Chávez debido a su grave estado de salud y las recientes intervenciones quirúrgicas a las que ha sido sometido en Cuba ha profundizado la crisis política que vive Venezuela. El jueves 10 de enero, fecha de la posesión del presidente en su nuevo periodo constitucional de seis años, Chávez se ausentó de la ceremonia, siendo reemplazado por una “toma de poder simbólica” realizada por el oficialismo. La oposición venezolana ha exigido que el gobierno informe sobre el estado de salud real del presidente y en cabeza del ex candidato a la presidencia y contendor de Chávez, Henrique Capriles, ha advertido al oficialismo sobre violaciones a la constitución.

Si el presidente venezolano muere o queda incapacitado permanentemente para ejercer, la opción constitucional sería que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela asumiera el cargo y llamara a nuevas elecciones. Una nueva contienda presidencial implicaría que un debilitado chavismo, representado quizá por Nicolás Maduro, se enfrente a una fortalecida oposición que ya ha demostrado que cuenta con la capacidad de dar la pelea política. Al fin de cuentas, un “chavismo” sin Chávez se vería en serias dificultades para ganar las elecciones en el caso de enfrentarse a un candidato popular como el mismo Capriles.

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Aun así, también existe la posibilidad de que, previendo las dificultades, el oficialismo pretenda mantener a Maduro, como vicepresidente, en el poder, sin llamar a nuevas elecciones. La oposición ya ha hecho advertencias sobre este escenario, señalando su clara inconstitucionalidad. Un conflicto de esta envergadura supondría inestabilidad para el sistema político venezolano y un aumento de la polarización, en el marco de la ilegalidad y falta de legitimidad del presidente.

De igual manera, implicaría un nuevo líder del “chavismo”, que en la figura de Maduro, carece del carisma de Chávez y probablemente tendría que enfrentarse a una popularidad mermada y a la presión de una oposición fortalecida. Por otro lado, la sucesión sigue siendo todo menos seguro, pues aunque el mismo Chávez haya designado a Maduro como su segundo, dentro del “chavismo” existen otros líderes (particularmente Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea y Adán Chávez, gobernador y hermano del presidente) que buscarían heredar el poder.

Incluso en la delicada situación de salud de Chávez cabe la posibilidad de una mejoría. Si el presidente venezolano regresa a su país y logra asumir su cargo, tendrá que cargar con las acusaciones de des legitimidad que con toda seguridad utilizará la oposición respecto a la manera cómo se ha manejado su enfermedad y su ausencia durante la ceremonia de posición ante la Asamblea.

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Finalmente, la situación venezolana (bajo la presión de la enfermad de Chávez) ha empeorado. La polarización política sigue aumentando, mientras el oficialismo hace todo lo que puede por mantener el poder hegemónico que ha ejercido por catorce años y la oposición gana aire sobre el descontento de los venezolanos con años de desgobierno, corrupción y violencia. La inestabilidad política seguirá siendo, por lo menos en el medio plazo, una realidad para Venezuela.

Nota: este artículo hace parte del esfuerzo conjunto de análisis de hechos políticos que realizamos para Valora Inversiones.

Discordia antes de la cumbre

Fuente: The Big Picture - Boston.com

Sobre las disputas previas a la Cumbre de las Américas

Los próximos 14 y 15 de abril se realizará en Cartagena, Colombia, la VI Cumbre de las Américas, desde hace semanas, la reunión de los países del hemisferio se ha visto opacada por las discusiones y polémicas, particularmente, por la sugerida asistencia de Cuba por parte de los países del ALBA. Algunas ideas sobre la Cumbre y sus consecuencias preliminares.

En primer lugar. El alto perfil de la visita y comitiva de Obama (más de mil acompañantes) hace suponer que hará importantes anuncios para la región, con miras a ganar apoyo electoral entre los latinos en Estados Unidos. La importancia de esto no es poca, en tanto muchos analistas coinciden en endilgar cada vez mayor importancia electoral a la población hispana en las próximas presidenciales.

Así pues, es bastante probable que Obama quiera lanzar algunas de sus propuestas para Latinoamérica durante la Cumbre buscando atraer el voto latino. Por eso resultaba tan inconveniente la presencia de Cuba, gracias a la importancia electoral de los inmigrantes y refugiados cubanos en EEUU.

Realizar cambios drásticos respecto a la política estadounidense frente a Cuba a pocos meses de unas elecciones presidenciales resultaría terriblemente inconveniente para Obama; la población cubana en Florida (un estado considerado fundamental para decidir la presidencia) es de primera importancia para la campaña de este año y el presidente estadounidense no tiene intención alguna de cometer un error tan torpe. Aunque, por supuesto, la realidad es que Cuba no cumple con los requisitos, particularmente los expuestos en la Carta Democrática Interamericana, para asistir a la Cumbre.

En segundo lugar. Los países del ALBA impulsaron el boicot a la Cumbre si no se invitaba a Cuba, liderados en este caso por el ecuatoriano Rafael Correa, pero Nicaragua y Bolivia ya han confirmado su asistencia y Chávez podría no asistir pero por sus problemas de salud. Correa ha sostenido que se ausentará de la Cumbre gracias a la negativa del gobierno colombiano de invitar a los cubanos, pero esto resultará a la larga más perjudicial para él mismo. Por un lado, no tendrá la oportunidad de enfrentar a Obama en Cartagena y reclamarle por el asunto cubano, y de igual forma, perderá el chance de darse el baño mediático que este tipo de espacios supone.

Porque al fin de cuentas, de eso se trata todo, de la foto al final de las tediosas reuniones y de algunos apartes de peleas o discusiones que se dan en el interior y que pasan a las noticias de la noche en los países de Latinoamérica. No asistir puede privar a los presidentes de un excelente escenario para hacerse visibles en el hemisferio, pero sobre todo, en sus propios países.

¿Qué gana Colombia con acoger la Cumbre? ¿Qué ganan los países participantes? ¿Qué tan útiles son estos espacios para el dialogo hemisférico? Cuénteme lo que piensa, comente.

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Mapa: ¿Quién nos gobierna?

¿Quién nos gobierna?: visualización con los presidentes de Sudamérica y sus profesiones. Especialmente interesante la cantidad de economistas y la peculiaridad de dos países con presidentes que hacían parte de las fuerzas armadas (ambos, además, involucrados en intentos de golpes en sus países). Fuente: wikipedia.org

 

El menor de dos males.

De cómo Ollanta Humala no será un nuevo Lula, pero tampoco otro Chávez.

Refiriéndose a las recientes elecciones presidenciales de Perú, la mayoría de analistas, comentaristas y personalidades políticas (hasta el mismo Vargas Llosa), sostuvieron que la segunda vuelta, donde se enfrentaban Ollanta Humala y Keiko Fujimori, era el peor de los escenarios para el país y que los peruanos se enfrentaban a escoger entre el menor de dos males. Y era cierto. Por un lado, Humala cuenta con el silencioso apoyo del presidente venezolano, Hugo Chávez, que pretende, como siempre, aumentar su influencia en la región, y por el cual el señor Ollanta había declarado admiración hace unos años. Sin embargo, la alternativa no era la mejor. Keiko es la hija de presidente peruano Alberto Fujimori, condenado por corrupción y asesinato y vinculado con una larga lista de actividades criminales y personajes siniestros.

El primero era el candidato del desastroso Socialismo del Siglo XXI, el segundo, la heredera de un régimen corrupto y criminal. Y Perú en el medio. Porque la economía peruana, empujada por las inteligentes medidas de ex ministro de economía y también candidato Pedro Pablo Kuczynski (que entre otras cosas hubiera sido un excelente presidente), crece a un espectacular ritmo del 9% anual y se ve amenazada por la victoria del ahora presidente electo de Perú, Ollanta Humala.

La bolsa, por ejemplo, no lo recibió bien, cayendo más de 12 puntos (en la mayor desvalorización de su historia) al conocer la noticia de su victoria. Los inversionistas, sin ninguna duda, están nerviosos por la plataforma izquierdista de Humala y por las posibles reformas que su gobierno pueda iniciar y que puedan amenazar la estabilidad macroeconómica que supone el milagro económico peruano.

Aún así, el mismo Humala había estado moderando bastante su discurso en las últimas semanas de campaña (al igual que Fujimori), buscando atraer a los votantes del centro y tranquilizar a los de la derecha. En buena medida lo consiguió, aunque el apoyo de Alejandro Toledo e incluso de Vargas Llosa, ayudaron en la tarea de convencer a ese 15% de votantes que le dieron la victoria.

Parte de su nueva retórica incluía la comparación con Lula, en contraposición a Chávez. El ex presidente brasilero es el epitome de la moderación y de una combinación de políticas sociales con generación de confianza a los inversores.

Pero es poco probable que Humala sea, al fin de cuentas, como Lula o como Chávez.

No será como Lula porque, como la caída de la bolsa demostró, los inversionistas no se encuentran para nada cómodos con su presidencia y le costará mucho lograr ese clima de confianza que dominó los ocho años del anterior presidente brasilero. Así mismo, sus seguidores más férreos votaron por él durante la primera vuelta (con 34% de los votos) con una plataforma radical que no puede traicionar del todo, mientras que los que votaron de más en la segunda vuelta,  no lo hicieron tanto por él, sino contra Fujimori.

Pero tampoco será Chávez. Principalmente porque para ganar la presidencia, Humala tuvo que sortear una campaña muy polarizada y tiene, en efecto, casi el 50% de los votantes en su contra. De igual manera, la oposición que desde ahora se disponen a hacer los fujimoristas supondrá un obstáculo enorme para cualquier aventura socialista y la gobernabilidad de Humala se verá reducida significativamente.

Estará en el medio, en un lugar difícil de determinar, donde deberá equilibrar políticas sociales radicales con un ambiente amistoso para los inversionistas. También tendrá que sostenerse sobre su base socialista y sus reivindicaciones populistas y la oposición férrea de Keiko y los amigos de su padre. Deberá evitar ser un desastre y esto le impedirá ser un estadista.

Y Perú en el medio.

Santos y el mundo

De cómo el presidente Juan Manuel Santos entiende el papel de Colombia en el mundo.

Por años, Colombia ha sido un país aislado, separado del mundo e incluso de su vecindario inmediato. Los problemas internos, pero también una patética sensación de inferioridad, han mantenido apartada a la diplomacia y el liderazgo colombiano de las dinámicas y grandes discusiones mundiales. Pero Juan Manuel Santos quiere que todo eso cambie y los hechos de las últimas semanas lo demuestran; el presidente, ha logrado alcanzar importantes avances en lo que, parece, es su visión sobre el rol que Colombia debe ocupar en el mundo.

Así pues, estos son los tres frentes estratégicos en los que la ofensiva diplomática del gobierno Santos se ha concentrado:

  1. Cordialidad con los vecinos: Santos apenas se estrenaba como presidente de Colombia cuando ya había normalizado las relaciones con Venezuela. El nuevo gobierno colombiano estaba convencido de la necesidad de cooperar con los venezolanos en vez de enfrentarlos. Narcotráfico, terrorismo, comercio y la situación de la frontera fueron las mayores razones para que uno y otro bando bajaran las espadas, sin embargo, fue el convencimiento de que el conflicto era inmensamente impopular entre los mismos ciudadanos venezolanos, el principal impulso de Chávez para relajar sus ataques. Esta semana, esa nueva relación (retratada por la famosa declaración de amistad de ambos líderes), se enfrentó a su mayor desafío cuando el presidente Santos tuvo que decidir el destino de extradición del narcotraficante venezolano Walid Makled, que decía tener información sobre corrupción en el gobierno venezolano, entre Venezuela y Estados Unidos. Santos, que ya lo había prometido a Chávez, cumplió el compromiso, por más perjudicial que pareciera en ese momento. Aún así, el escepticismo de mantiene y muchos no saben muy bien cómo hará Santos para mantener este equilibrio entre gobiernos tan diferentes como el estadounidense y el venezolano, sin tener que enfrentarse eventualmente a alguno. Sin embargo, el pragmatismo de Santos ha dado sus frutos hasta el momento y es difícil argüir que haberse acercado a Chávez el año pasado no fue la decisión correcta.
  2. Liderazgo en la región: Colombia es durante el mes de Abril, presidente del Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas. Aquel es un puesto rotatorio y bien podría un país pasar por ahí sin pena ni gloria, pero Santos lo aprovechó para revivir y darle algo de aliento al olvidado esfuerzo por la reconstrucción de Haití, una causa de la que todo el hemisferio puede sentirse parte y de la que bien podría Colombia convertirse en líder. Similar es la ‘emboscada’ que Santos le tendió a Chávez cuando, en la reunión de la semana pasada en Cartagena, el presidente colombiano invitó al presidente hondureño Porfilio Lobo. Chávez lidera un grupo de países latinoamericanos que desconocen al gobierno de Lobo, luego del golpe de Estado que sacó del poder a Manuel Zelaya en 2009, pero desde las últimas elecciones presidenciales, Honduras aspira a ser readmitido en la OEA y reconocido por los Estados que se mantienen en reserva. Y Santos, de nuevo, buscará ayudar al gobierno hondureño a hacerlo. Finalmente, está Unasur, un foro en donde Colombia no se ha sentido cómodo en los últimos años, Santos, antes que abandonar la organización sudamericana como algunos sugerían en los peores años del aislamiento colombiano, se las arregló para hacer elegir a una colombiana, María Emma Mejía, como presidenta, que además, comparte el cargo con un representante venezolano (por si alguien tenía dudas de la reconciliación entre ambos gobiernos).
  3. Comercio con el mundo: finalmente, Santos logró la promesa más clara del gobierno estadounidense para impulsar la aprobación del TLC entre los dos países desde que el gobierno de Barack Obama ocupa la Casa Blanca. Los colombianos prometieron una mejora más clara de la situación de seguridad de los líderes sindicalistas y otras disposiciones laborales en contraprestación de una renovada intención del gobierno Obama de aprobar el tratado en el Congreso americano. Todo el merito no va al gobierno colombiano por supuesto, pues recibió algo de ayuda de las circunstancias, especialmente del ambiente de elecciones y la intención del gobierno estadounidense de acercarse a los republicanos al aprobar los tratados de libre comercio pendientes. De la misma forma, Santos emprendió esta semana una nueva gira diplomática, que lo llevará a España y Alemania, donde buscará ganar el apoyo de los respectivos gobiernos y eurodiputados para el tratado de libre comercio con la Unión Europea y las perspectivas son bastante alentadoras.

Santos se ha embarcado en la difícil tarea de sacar a Colombia de su aislamiento y de plantear una política exterior que incluya al país en el escenario internacional como un actor de importancia y deje atrás los temas tradicionales de la relación de la nación con el mundo. Las expectativas, como siempre, están del lado de que en efecto lo logre y que, en el mediado plazo, todo esto sea efectivamente benéfico para el país.

¿En realidad Juan Manuel Santos ve a Colombia diferente en su papel en el mundo? ¿Qué tan benéfico es para el país dirigir su política exterior con pragmatismo? Cuénteme lo que piensa, comente.

#MakledUSA

De porqué el narco venezolano Walid Makled debe ser extraditado a Estados Unidos y no a Venezuela. 

El próximo sábado 9 de abril, los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Hugo Chávez, sostendrán la tercera reunión en el marco de las renovadas buenas relaciones entre ambos países. Los “nuevos mejores amigos” se disponen a firmar una cantidad importante de acuerdos y convenios binacionales. Pero como en todas estas reuniones sin embargo, la firma de tratados es solo una excusa para asuntos de mayor importancia, en este caso, el futuro de las mismas buenas migas presidenciales y, por supuesto, los elementos funcionales de esta inesperada alianza.

La reunión de este fin de semana además, presentará el primer verdadero desafío a las relaciones entre los dos países desde que, a pocos días de llegar Santos al poder, se restablecieran los canales diplomáticos y comerciales.

Todo se debe al señor Walid Makled, un ciudadano venezolano capturado en Cúcuta el 18 de agosto de 2010, un día después de que fuera pedido en extradición por un juzgado de Nueva York. Inmediatamente, como alarmado por la posibilidad de que Makled fuera enviado a Estados Unidos, el gobierno venezolano emitió su propia petición de extradición contra el presunto narcotraficante.

La Sala Penal de la Corte Suprema colombiana, interrogada sobre el lío jurídico de los dos destinos para la extradición, dictaminó que era potestad del gobierno nacional decidir a qué país enviaría a Makled. Santos se apresuró a asegurarle a Chávez que lo enviaría a Venezuela, pero los inconvenientes no pararon ahí.

Ahora bien ¿por qué es tan importante Makled?

Desde que cayó en poder de las autoridades colombianas el narco venezolano ha dejado saber que cuenta con información sobre la participación a gran escala del gobierno venezolano en actividades de narcotráfico. Tanto Estados Unidos, como el gobierno de Chávez quieren tener acceso a esas pruebas, para utilizarlas o desmentirlas, según les convenga. Las negociaciones y presiones ya han empezado, Chávez, por ejemplo, canceló la visita de la semana pasada a Colombia por fallas mecánicas de su avión, una decisión que dejó a muchos sospechando que en realidad la ausencia era una amenaza velada. Estados Unidos, por otro lado, ha optado por la zanahoria y la versión de una posible reunión Obama-Santos esta semana (donde se podrían alcanzar compromisos respecto al TLC) ha estado creciendo desde hace unos días.

Y Colombia en el medio.

¿Qué debe hacer Santos entonces? ¿Honrar la promesa que le hizo a Chávez de entregarle a este incomodo criminal y proteger así las relaciones binacionales? o ¿Cumplir con la orden de extradición inicial y con la tradicional cooperación con Estados Unidos contra el narcotráfico?

Santos lo enviará a Venezuela, aunque no debería hacerlo. Lo hará porque teme más la reacción de Chávez que la de Estados Unidos. Sin embargo, que mantenga al presidente vecino contento no quiere decir que sea lo mejor para Colombia. Y no lo es porque tomar abiertamente el lado de los venezolanos en un enfrentamiento con nuestro principal aliado internacional es tan torpe como contraproducente para nuestros intereses. El Congreso estadounidense, con mayoría republicana desde el año pasado, no verá con buenos ojos que Santos haya escogido promover la impunidad de los oficiales venezolanos salpicados por las acusaciones de Makled, protegiendo al debilitado Chávez, que se acerca además a unas elecciones. Igualmente, la reacción de las autoridades estadounidenses puede erosionar la cooperación y confianza mutua, ¿por qué entonces, habrían de compartir información con los colombianos si éstos van a aprovecharla a favor de Chávez, esto es, del narcotráfico?

Santos se equivocará el 15 de abril (o antes), cuando anuncie el envío de Makled a Venezuela, pero las consecuencias de esta acción, estoy seguro, resonarán durante mucho tiempo y nada bueno traerán para Colombia.

¿Qué le conviene más a Colombia, extraditar a Makled a Venezuela o a Estados Unidos? ¿Cree que Makled dice la verdad? Cuénteme lo que piensa, comente.

Tiranía (3 de 3): de cómo el 2011 será menos democrático.

El año 2011 parece empezar bastante mal para la democracia en varios países del mundo: autoritarismo, coerción, recorte de libertades, corrupción y manipulación de los sistemas electorales. A continuación, tres entregas que revisan algunas perspectivas de estos fenómenos en el mundo. Primero intentando dar claridad a qué es un régimen democrático (El ideal democrático), luego identificando los métodos mediante los cuales se manipula y utiliza el prestigio democrático (La democracia como apariencia) y finalmente, revisando algunos eventos puntuales (De cómo el 2011 será menos democrático).

De cómo el 2011 será menos democrático:

Ya hablé de Chávez en el artículo anterior de esta serie, de la forma como su gobierno ataca a las instituciones democráticas venezolanas utilizándolos a ellas mismas para el trabajo sucio. Ahora bien, por más preocupante que estas prácticas puedan ser, un incidente ocurrido hace unos meses parece indicar una posibilidad aún más perjudicial para el futuro de Venezuela que otra reelección del presidente. Así, enfrentado contra la posibilidad de que el chavismo fuera vencido en 2012, un general del ejército venezolano aseguró que las fuerzas armadas no permitirían un gobierno de la actual oposición. Chávez, antes que desmentir la amenaza dictatorial, lo ascendió.

Pero la ‘erosión de la democracia’, como la llama el informe del Índice de Democracia 2010 de la revista The Economist, es un fenómeno mucho más generalizado y que no se limita a los autócratas tropicales como Chávez. El 2010 también vio como el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, se reelegía por cuarta ocasión consecutiva (gobierno desde 1994), entre las acusaciones de fraude de la oposición y la agresión de las fuerzas de seguridad (constituidas y apadrinadas por Lukasehnko) hacia los manifestantes que protestaban el resultado de la elección. El bielorruso, considerado como ‘el último dictador de Europa’, ha constituido en su país un sistema cuasi soviético, donde los medios de comunicación y casi el 80% de la industria es estatal, donde se persigue y aplasta el disenso y se celebran elecciones arregladas cada cuatro años intentando ganar la aprobación de EEUU y la UE para ayuda económica.

Rusia, por otro lado, tampoco mejora. Desde la caída de la URSS, los rusos han luchado con su débil democracia contra el autoritarismo y la plutocracia. Sin embargo, parecía que durante los 90 no encontraban un sistema que pudiera satisfacer a las clases dirigentes, a los políticos e incluso a los nostálgicos del socialismo. Vladimir Putin configuró este nuevo orden desde que ascendió al poder a finales de los noventa, conformando una tripleta oligarquía-plutócratas-gobierno que, no hace falta decirlo, no se comporta muy democráticamente. Recientemente, por ejemplo, un rico industrial y petrolero decidió aislarse de la cámara clientelar y corrupta del gobierno, recibiendo por esto una acusación y condena de la justicia rusa. La condena despertó el rechazo mundial, a lo que el juez ruso respondió aumentando la pena que el petrolero tendrá que pagar en al cárcel.

Así, Putin, del que algunos analistas internacionales guardaban esperanzas de que llevara algo de justicia al difícil sistema ruso cuando accedió al poder, ha decidido finalmente que el camino de su país no es el de la democracia.

Pero los ejemplo, sobran. En Irán se restablecen los procesos judiciales contra miembros de la oposición, leyes de control de los medios de comunicación pasan en Ucrania y otros países de Europa Central, los autócratas de Medio Oriente y el África sub sahárica mantienen indemne su poder y la muralla informática china contra la información pro occidental y democrática en internet parece funcionar mejor de lo que todos habrían pensado.

La democracia retrocede en 2011, lo que hace parte de una tendencia que empezó hace unos años y que la crisis financiera de 2008 sólo ayudó a impulsar. Autócratas y fundamentalistas amenazan lo que se ha ganado con tanta dificultad en las últimas dos décadas en términos de participación política, libertades individuales y, en general, derechos humanos.

¿Cómo se puede corregir la tendencia anti-democrática? ¿De quién es la responsabilidad? ¿La clase gobernante? ¿La ciudadanía?  Cuénteme lo que piensa, comente.

Tiranía (2 de 3): la democracia como apariencia.

El año 2011 parece empezar bastante mal para la democracia en varios países del mundo: autoritarismo, coerción, recorte de libertades, corrupción y manipulación de los sistemas electorales. A continuación, tres entregas que revisan algunas perspectivas de estos fenómenos en el mundo. Primero intentando dar claridad a qué es un régimen democrático (El ideal democrático), luego identificando los métodos mediante los cuales se manipula y utiliza el prestigio democrático (La democracia como apariencia) y finalmente, revisando algunos eventos puntuales (De cómo el 2011 será menos democrático).

La democracia como apariencia:

Anteriormente veíamos qué condiciones necesitaba un régimen político para ser considerado una democracia (incluso parcialmente). Mejor dicho, decía que una democracia no puede ser solo unas elecciones de cuando en cuando, tiene que tener sustancia. Sin embargo, muchos gobiernos alrededor del mundo se hacen llamar democracias mientras se comportan autoritariamente ¿por qué entonces, no ser abiertamente dictatorial? Muy sencillo, decirse democrático procura legitimidad a un régimen interna y externamente.

Lo anterior es algo que los autoritarios de este mundo saben muy bien. No hace falta decir que si se le interrogara al respecto, ningún líder político diría que no es un demócrata. Decirlo, pretenderlo, les da un poco de la legitimidad democrática que puede resultar tan beneficiosa. Todo esto, sin embargo, mientras aprietan las tuercas sobre sus ciudadanos, censurando medios, corrompiendo elecciones, debilitando a la oposición o simplemente eternizándose en el poder.

Así pues, los líderes autoritarios pueden utilizar principalmente dos formas de manipular la legitimidad de la democracia para mantenerse en el poder. La primera es intervenir directamente en el sistema, aumentando su poder mientras atacan el de sus enemigos, siendo, en cierta forma, abiertamente anti democráticos, pero intentando por todos los medios que sus acciones no se manchen por tal apelativo. Es el caso, por ejemplo, de cuando hace unas semanas el presidente venezolano, Hugo Chávez (nuestro Nuevo mejor amigo), llamó a sus diputados en la Asamblea Nacional a “triturar” a la oposición, que en 2010 por fin ganó suficientes escaños para constituirse como un verdadero obstáculo al gobierno chavista.

La segunda manera en la que los autócratas contemporáneos manipulan los supuestos valores democráticos, es la de utilizar el sistema para que se ataque a si mismo. Mejor dicho, hacer que mediante los mecanismos democráticos se aprueben normas o poderes anti democráticos. Chávez, de nuevo, es un maestro en este tipo de cosas. Así, en el mes de diciembre de 2010, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una veintena de leyes en tiempo record, aprovechando su mayoría absoluta antes de que la nueva asamblea se posesione. La más importante de las leyes aprobadas fue la ‘Ley habilitante’, que otorga poder de legislar por decreto al presidente venezolano por 18 meses. Curiosamente, esos 18 meses coinciden con la llegada de la nueva asamblea y con el tiempo que queda para las próximas elecciones presidenciales (a las que Chávez por supuesto se presentará).

¿De qué otra manera se puede manipular la democracia? ¿Qué formas existen para evitarlo? ¿Le parece que Venezuela recorre el camino hacia una dictadura? Cuénteme lo que piensa, comente.


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