Posts Tagged 'Libertad de Expresión'

Gráfico: Democracia e Internet

Democracia e Internet: este gráfico compara los puntajes de varios países en los índices de democracia y libertad en Internet de Freedom House; en efecto, las democracias tienden a tener menores controles sobre lo que sus ciudadanos dicen, leen y hacen en Internet. Fuente: Freedom House, 2015.  Nota: de clic sobre la imagen para ver los detalles en su tamaño completo.

Democracia e internet

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Imperator

Fuente: wikipedia commons

Sobre la campaña de acoso de Rafael Correa a los medios de comunicación de Ecuador

El pasado lunes 27 de febrero el presidente ecuatoriano Rafael Correa, en un acto de desvergonzado descaro y fingida magnanimidad ‘perdonó’ al periódico El Universo de su país, a sus editores y uno de sus columnistas, condenados a dos años de cárcel y  a pagar una millonaria indemnización al señor Correa por cargos de injuria y calumnia.

En una intervención que hizo pensar a muchos en un emperador romano decidiendo sobre la vida de un gladiador herido sobre la arena del coliseo. La imagen resulta perturbadora porque (aparte de lo obvio) supone que Correa quiere hacerse ver como el hombre con poder de vida o muerte sobre los medios de comunicación ecuatorianos.

En realidad, estoy convencido que toda la pantomima (es decir, la demanda, el proceso judicial, la condena y el perdón) fueron parte del esfuerzo de Correa para intimidar a los medios locales adversos a su gobierno. Mejor dicho, que su objetivo no era castigar particularmente a El Universo sino ponerlo como ejemplo para el resto de periodistas de su país; dejarles claro un mensaje sobre las consecuencias de cuestionarlo frente a la opinión pública.

Por supuesto que esto representa una clara violación a la libertad de prensa y expresión de una democracia liberal moderna. Correa ha logrado amenazar a todos los medios de comunicación de su país soterradamente y podrá mantenerlos con el bozal mientras exista la posibilidad de llevarlos ante las cortes por ‘hablar demasiado’ sobre el presidente ecuatoriano y su gobierno.

Muchos han sostenido que el perdón presidencial a El Universo se debió a la presión que organizaciones internacionales y gobiernos de la región ejercieron sobre Correa para que desistiera de sus acciones contra los periodistas y el periódico juzgados. Sin embargo, estoy convencido de que el presidente ecuatoriano se salió con la suya.

Me explico.

Por un lado, Correa pudo haber desistido del proceso en incontables ocasiones, incluyendo cuando, en medio del proceso judicial, la comunidad hemisférica se mostraba más contraria a su proceder. Esto demuestra que Correa quería esperar por el efecto que la sentencia y posteriormente la muestra de magnanimidad presidencial del perdón tendría en los medios y la sociedad ecuatoriana.

De igual manera, actuar como lo hizo, y en los tiempos en los que lo hizo particularmente, le permitieron no llevar las cosas hasta un punto en dónde quedara como el dictadorzuelo que es. Es decir, decidió echarse para atrás y ‘perdonar’ a los condenados porque sabía de las consecuencias de llevar al proceso hasta el final y porque esto podría, en algunos círculos bastante miopes, ser visto como el gesto de un conciliador y no el de un hipócrita calculador.

El Universo no cerrará y los periodistas y editores no perderán sus empleos o irán a la cárcel, pero el daño está hecho, la prensa ecuatoriana ha entendido el mensaje y vienen muchos meses de autocensura por delante. Esperemos igual que en el resto de América Latina, los presidentes y gobiernos no están tomando nota de las acciones del patético emperador ecuatoriano.

¿Qué consecuencias este el caso de El Universo para el resto de Latinoamérica? ¿Existen límites para la libertad de prensa? ¿Está en las potestades de los poderosos delimitar esas fronteras? Cuénteme lo que piensa, comente.

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El revés del Zar

Fuente: The big picture - Boston.com

Sobre las recientes elecciones en Rusia y el principio del fin de Vladimir Putin

La débil y asediada democracia rusa ha sido tema recurrente de algunas de mis anteriores entradas en este blog. En efecto, Rusia cuenta con una historia de corrupción, fraude y abusos de poder que han convertido su sistema político en poco más que un gobierno de los burócratas, cleptómanos, militares  e industriales amigos del régimen de turno. A bordo de todo esto se ha sostenido el hombre fuerte de Moscú, Vladimir Putin, un ex agente de la KGB que en 2000 fue electo presidente y que ha mantenido su poder durante la última década a punta de dinero de la bonanza petrolera y captación de los poderes públicos.

Un elemento fundamental de su estrategia está representado en su partido político “Rusia Unida”, que le había asegurado durante todos estos años el control del parlamento ruso, la Duma. La hegemonía de su movimiento político, por supuesto, se había consolidado utilizando el dinero de los petroleros y la intimidación y censura a medios de comunicación y opositores realizada por el mismo gobierno.

Sin embargo, el pasado 2 de diciembre, las cosas parecen haber empezado a cambiar. En una elección sin precedentes en la historia rusa, el partido “Rusia Unida” solo consiguió el 49.5% de los votos a la Duma. El resultado sería excelente para cualquier otro partido político en una elección democrática, sin embargo, para “Rusia Unida”, acostumbrada a conseguir entre el 60 y70 de los votos (en 2007 logró el 64.3%), los resultados han sido catalogados por los analistas como un revés de importancia.

Lo que podría verse como una evento circunstancial, uno de eso caprichos que trae la idea loca de ponerse a prueba cada cierto a tiempo en las urnas, parece más bien representar un punto de quiebre, el inicio de una tendencia, que inevitablemente cambiará la política rusa de los próximos años.

En primer lugar, están los líderes de medios independientes y nuevos partidos y movimientos de oposición que han estado apareciendo en Rusia en los últimos años y que jugaron un papel fundamental en el resultado electoral del 2 de diciembre. Por supuesto, Putin y los suyos han sido rápidos en notar esta amenaza y por eso se han dedicado a censurar medios, perseguir a los líderes de la oposición y hackear los blogs desde donde la oposición se hace oír.

Pero una gran cantidad de rusos, sobre todo los jóvenes, también han tomado la bandera de la democracia y la defensa de las libertades y derechos que se les han prometido. Apenas se conocieron los resultados de las elecciones a la Duma, junto con las denuncias de fraude en el proceso hechos por los pocos actores independientes, miles de rusos se tomaron las calles de Moscú para protestar contra los resultados.

Finalmente, está el mismo Vladimir Putin y su pretensión de lanzarse otra vez a la presidencia, luego haber “descansado” durante un periodo como primer ministro mientras su amigo Dimitri Medvedev le guardaba el puesto en la presidencia. Es precisamente la ambición de Putin lo que ocasionó el revés de su partido en las últimas elecciones; los electores castigaron su aspiración a la presidencia y le han advertido de lo que podría ser todavía más adverso resultado el próximo año, en las presidenciales.

Muchos hablan ya de una primavera rusa. La realidad es bastante lejana todavía y en todo caso, si es que en realidad estamos frente a un cambio profundo en la política rusa, los ejemplos de las revoluciones en el mundo árabe y sus hasta ahora complicados resultados, pueden poner en duda lo beneficioso que esto resultaría para el país y sus 140 millones de ciudadanos.

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Guardando el puesto

Sobre el retorno de Vladimir Putin y el futuro de la democracia en Rusia

Hace cuatro años, Vladimir Putin decidió hacerse a un lado y evitar cambiar la constitución rusa para poder ser electo a un tercer periodo de presidencia consecutivo. Sostenía, con algo de cinismo, que prefería no tener que reformar las leyes de su país, pero que podría conformarse con hacer elegir presidente a uno de sus hombres cercanos, Dimitri Medvedev, y ocupar el cargo de primer ministro.

Desde entonces, los analistas de la política rusa identificaron a Medvedev como a un “calienta puestos” de Putin, una marioneta que le permitía mantener el poder real, mientras en apariencia se mostraba como un respetuosos demócrata de las instituciones de su país.

Medvedev llegó a la presidencia sin mucha dificultad (en la democracia rusa, incluso la oposición está controlada por Putin) y una vez en el poder empezó a hablar de reformas democráticas, en modernización de la economía y en controlar a la corrupción, la mafia y a los oligarcas (las tres plagas de la Rusia post-soviética). Expertos internacionales y los pocos reformadores rusos se mostraron esperanzados respecto a Medvedev, sin embargo, los cuatro años pasaron y las reformas que no llegaron, lo hicieron incompletas.

Los mismos Putin y Medvedev mantuvieron una relación por momentos tensa, con enfrentamientos esporádicos que hicieron creer que en cualquier momento podrían separar sus caminos. Pero el incidente final no llegó y Putin logró mantener su control sobre Medvedev, el Kremlin y los oligarcas durante los últimos cuatro años. De tal manera que hoy, cuando ya se aclara la situación sobre su pretensión de volver a ocupar la presidencia, queda claro que Putin nunca había dejado el poder.

Al final de cuentas, incluso luego de las falsas esperanzas que algunos se habían creado sobre el futuro de la democracia rusa, las cosas se han aclarado: Putin sigue siendo el hombre fuerte de hace una década e intentará ahora no solo volver al poder sino mantenerse por lo menos durante los doce años que le permitiría la ley. Si lo logra, al final de su último periodo habría estado frente al gobierno de su país, legal o efectivamente, durante veinticuatro años.

Y quizás eso es lo único que todavía levanta dudas sobre la situación rusa, las verdaderas posibilidades de que Putin se mantenga en el poder todos estos años. Pero el líder ruso no es tonto. Ha construido todo un sistema en donde los burócratas del gobierno y los oligarcas de las empresas de petróleo y gas, sustentan su poder y se nutren del clientelismo y los beneficios comerciales que les asegura el régimen. De igual forma, la oposición, los medios y cualquier tipo de disidencia, incluso dentro del partido de Putin y de su gobierno y círculo de empresarios, es castigado con rapidez a través de la utilización del sistema judicial, que también se encuentra cooptado.

Sin embargo, Putin no tiene todo bajo control e incluso cuando ha intentado mantener al sistema político y a la sociedad rusa eclipsadas bajo su presencia, los sectores descontentos no son pocos y la pretensión de Putin de volver a la presidencia les dará mayores razones para combatir al que ven como un régimen corrupto y autoritario. De igual manera, el tipo de régimen que los rusos han instaurado tiene a ser terriblemente inestable y las luchas intentas se pueden dar a la primera señal de debilidad del hombre fuerte de turno. Y eso es algo claro, en el primer momento en que Putin flaquee, los lobos con los que él mismo se ha rodeado lo atacarán sin piedad.

¿Es Rusia una democracia o una autocracia? ¿Podrá Putin mantenerse en el poder por otros doce años? Cuénteme lo que piensa, comente.

Tiranía (3 de 3): de cómo el 2011 será menos democrático.

El año 2011 parece empezar bastante mal para la democracia en varios países del mundo: autoritarismo, coerción, recorte de libertades, corrupción y manipulación de los sistemas electorales. A continuación, tres entregas que revisan algunas perspectivas de estos fenómenos en el mundo. Primero intentando dar claridad a qué es un régimen democrático (El ideal democrático), luego identificando los métodos mediante los cuales se manipula y utiliza el prestigio democrático (La democracia como apariencia) y finalmente, revisando algunos eventos puntuales (De cómo el 2011 será menos democrático).

De cómo el 2011 será menos democrático:

Ya hablé de Chávez en el artículo anterior de esta serie, de la forma como su gobierno ataca a las instituciones democráticas venezolanas utilizándolos a ellas mismas para el trabajo sucio. Ahora bien, por más preocupante que estas prácticas puedan ser, un incidente ocurrido hace unos meses parece indicar una posibilidad aún más perjudicial para el futuro de Venezuela que otra reelección del presidente. Así, enfrentado contra la posibilidad de que el chavismo fuera vencido en 2012, un general del ejército venezolano aseguró que las fuerzas armadas no permitirían un gobierno de la actual oposición. Chávez, antes que desmentir la amenaza dictatorial, lo ascendió.

Pero la ‘erosión de la democracia’, como la llama el informe del Índice de Democracia 2010 de la revista The Economist, es un fenómeno mucho más generalizado y que no se limita a los autócratas tropicales como Chávez. El 2010 también vio como el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, se reelegía por cuarta ocasión consecutiva (gobierno desde 1994), entre las acusaciones de fraude de la oposición y la agresión de las fuerzas de seguridad (constituidas y apadrinadas por Lukasehnko) hacia los manifestantes que protestaban el resultado de la elección. El bielorruso, considerado como ‘el último dictador de Europa’, ha constituido en su país un sistema cuasi soviético, donde los medios de comunicación y casi el 80% de la industria es estatal, donde se persigue y aplasta el disenso y se celebran elecciones arregladas cada cuatro años intentando ganar la aprobación de EEUU y la UE para ayuda económica.

Rusia, por otro lado, tampoco mejora. Desde la caída de la URSS, los rusos han luchado con su débil democracia contra el autoritarismo y la plutocracia. Sin embargo, parecía que durante los 90 no encontraban un sistema que pudiera satisfacer a las clases dirigentes, a los políticos e incluso a los nostálgicos del socialismo. Vladimir Putin configuró este nuevo orden desde que ascendió al poder a finales de los noventa, conformando una tripleta oligarquía-plutócratas-gobierno que, no hace falta decirlo, no se comporta muy democráticamente. Recientemente, por ejemplo, un rico industrial y petrolero decidió aislarse de la cámara clientelar y corrupta del gobierno, recibiendo por esto una acusación y condena de la justicia rusa. La condena despertó el rechazo mundial, a lo que el juez ruso respondió aumentando la pena que el petrolero tendrá que pagar en al cárcel.

Así, Putin, del que algunos analistas internacionales guardaban esperanzas de que llevara algo de justicia al difícil sistema ruso cuando accedió al poder, ha decidido finalmente que el camino de su país no es el de la democracia.

Pero los ejemplo, sobran. En Irán se restablecen los procesos judiciales contra miembros de la oposición, leyes de control de los medios de comunicación pasan en Ucrania y otros países de Europa Central, los autócratas de Medio Oriente y el África sub sahárica mantienen indemne su poder y la muralla informática china contra la información pro occidental y democrática en internet parece funcionar mejor de lo que todos habrían pensado.

La democracia retrocede en 2011, lo que hace parte de una tendencia que empezó hace unos años y que la crisis financiera de 2008 sólo ayudó a impulsar. Autócratas y fundamentalistas amenazan lo que se ha ganado con tanta dificultad en las últimas dos décadas en términos de participación política, libertades individuales y, en general, derechos humanos.

¿Cómo se puede corregir la tendencia anti-democrática? ¿De quién es la responsabilidad? ¿La clase gobernante? ¿La ciudadanía?  Cuénteme lo que piensa, comente.

Tiranía (2 de 3): la democracia como apariencia.

El año 2011 parece empezar bastante mal para la democracia en varios países del mundo: autoritarismo, coerción, recorte de libertades, corrupción y manipulación de los sistemas electorales. A continuación, tres entregas que revisan algunas perspectivas de estos fenómenos en el mundo. Primero intentando dar claridad a qué es un régimen democrático (El ideal democrático), luego identificando los métodos mediante los cuales se manipula y utiliza el prestigio democrático (La democracia como apariencia) y finalmente, revisando algunos eventos puntuales (De cómo el 2011 será menos democrático).

La democracia como apariencia:

Anteriormente veíamos qué condiciones necesitaba un régimen político para ser considerado una democracia (incluso parcialmente). Mejor dicho, decía que una democracia no puede ser solo unas elecciones de cuando en cuando, tiene que tener sustancia. Sin embargo, muchos gobiernos alrededor del mundo se hacen llamar democracias mientras se comportan autoritariamente ¿por qué entonces, no ser abiertamente dictatorial? Muy sencillo, decirse democrático procura legitimidad a un régimen interna y externamente.

Lo anterior es algo que los autoritarios de este mundo saben muy bien. No hace falta decir que si se le interrogara al respecto, ningún líder político diría que no es un demócrata. Decirlo, pretenderlo, les da un poco de la legitimidad democrática que puede resultar tan beneficiosa. Todo esto, sin embargo, mientras aprietan las tuercas sobre sus ciudadanos, censurando medios, corrompiendo elecciones, debilitando a la oposición o simplemente eternizándose en el poder.

Así pues, los líderes autoritarios pueden utilizar principalmente dos formas de manipular la legitimidad de la democracia para mantenerse en el poder. La primera es intervenir directamente en el sistema, aumentando su poder mientras atacan el de sus enemigos, siendo, en cierta forma, abiertamente anti democráticos, pero intentando por todos los medios que sus acciones no se manchen por tal apelativo. Es el caso, por ejemplo, de cuando hace unas semanas el presidente venezolano, Hugo Chávez (nuestro Nuevo mejor amigo), llamó a sus diputados en la Asamblea Nacional a “triturar” a la oposición, que en 2010 por fin ganó suficientes escaños para constituirse como un verdadero obstáculo al gobierno chavista.

La segunda manera en la que los autócratas contemporáneos manipulan los supuestos valores democráticos, es la de utilizar el sistema para que se ataque a si mismo. Mejor dicho, hacer que mediante los mecanismos democráticos se aprueben normas o poderes anti democráticos. Chávez, de nuevo, es un maestro en este tipo de cosas. Así, en el mes de diciembre de 2010, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una veintena de leyes en tiempo record, aprovechando su mayoría absoluta antes de que la nueva asamblea se posesione. La más importante de las leyes aprobadas fue la ‘Ley habilitante’, que otorga poder de legislar por decreto al presidente venezolano por 18 meses. Curiosamente, esos 18 meses coinciden con la llegada de la nueva asamblea y con el tiempo que queda para las próximas elecciones presidenciales (a las que Chávez por supuesto se presentará).

¿De qué otra manera se puede manipular la democracia? ¿Qué formas existen para evitarlo? ¿Le parece que Venezuela recorre el camino hacia una dictadura? Cuénteme lo que piensa, comente.

Tiranía (1 de 3): el ideal democrático.

El año 2011 parece empezar bastante mal para la democracia en varios países del mundo: autoritarismo, coerción, recorte de libertades, corrupción y manipulación de los sistemas electorales. A continuación, tres entregas que revisan algunas perspectivas de estos fenómenos en el mundo. Primero intentando dar claridad a qué es un régimen democrático (El ideal democrático), luego identificando los métodos mediante los cuales se manipula y utiliza el prestigio democrático (La democracia como apariencia) y finalmente, revisando algunos eventos puntuales (De cómo el 2011 será menos democrático).

El ideal democrático:

Tratar de defender la democracia como el mejor sistema de gobierno posible para los hombres parece algo innecesario. Podríamos pensar que existe un consenso universal respecto a lo que un ideal democrático puede traer a una sociedad y porqué debería ser su preocupación conservarlo. Sin embargo, en temas importantes nunca hay redundancias, de la misma forma, pareciera que con la popularización del término y su aceptación como un ‘bien universal’, el ideal democrático ha sido tergiversado y manipulado para cubrir con su legitimidad a autócratas y dictadores en todos los rincones del planeta.

La claridad, entonces, es más necesaria que nunca.

Así pues,  ¿cómo podemos distinguir entre una democracia real y una ficticia? Robert Dahl, politólogo norteamericano, sostiene que un sistema democrático efectivo debe contar con ciertas instituciones específicas:

1.       Cargos públicos electos: la idea es la representatividad del sistema político, usted elige a las personas que se desempeñarán en el gobierno, directa (votando por ellos) o indirectamente (votando por quienes los eligen).

2.       Elecciones libres, imparciales y frecuentes: no existe una interferencia importante en las decisiones políticas tomadas en las elecciones, que además se celebran en tiempos establecidos y en donde hay libertad y neutralidad por parte de quienes están en el poder.

3.       Libertad de expresión: usted tiene derecho a expresarse libremente sobre cualquier tema, ni intimidación, ni censura, nada debe interferir entre usted y su posibilidad de decir o pensar cualquier cosa sobre lo que quiera.

4.       Acceso a fuentes alternativas de información: el canal institucional no puede ser su única posibilidad de informarse, una democracia debe contar con suficientes y variados medios de comunicación.

5.       Autonomía de asociaciones: usted puede formar asociaciones que promuevan sus intereses libremente, sin importar el tinte político o social de las mismas.

6.       Ciudadanía inclusiva: obviamente, ninguna persona puede ser privada de la participación en las instituciones que detallé arriba. Igualdad política respecto a lo que se hace dentro del sistema. Todos podemos votar, ser electos y criticar.

Por supuesto que lo que se plantea es un ideal y ninguna democracia cumple estas condiciones totalmente, sin embargo, existe también una gran distancia entre los sistemas que protegen y promueven estas instituciones y aquellos que las atacan. Con la claridad de saber qué condiciones debería cumplir una democracia (al menos para Dahl) es más fácil identificar en qué países ésta se encuentra amenazada.

¿Qué otras instituciones debe tener una democracia, aparte de las que dice Robert Dahl? ¿Qué países cree que no las respetan? ¿Cuáles si? Cuénteme lo que piensa, comente.


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