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Las guerras de 2013

guerra siria

Fuente: The Big Picture – Boston.com

Sobre los conflictos armados en desarrollo

Los últimos días han presenciado importantes cambios en las guerras que se pelean actualmente en el mundo, de igual manera, Vision of Humanity presentó su informe anual de paz; este parece un momento oportuno para evaluar los principales conflictos armados de 2013. Por un lado, Estados Unidos ha decidido empezar a enviar armas a los rebeldes sirios en el conflicto que los enfrenta al gobierno de Bashar al-Assad que ya suma unas noventa mil muertes y las fuerzas de paz de la ONU han recibido carta blanca para luchar por el gobierno en la guerra del Congo. En efecto, revisamos los conflictos que involucran la lucha entre dos o más actores (en los que por lo menos uno de ellos es el Estado) y que registraron más de mil muertes en un año.

  • Conflicto armado en Birmania. Año de inicio: 1948. Beligerantes: Gobierno birmano Vs. Rebeldes comunistas y provinciales (MNDAA, ALP-ALA, KIO.KIa, entre otros). Causas: diferencias étnicas, descontento político y separatismo. Muertes civiles y militares en 2012: 1.900. Muertes de todo el conflicto: 210.000. Financiación: tráfico de opio y apoyo extranjero. Puesto en el Global Peace Index: 140 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Conflicto armado en Colombia. Año de inicio: 1964. Beligerantes: Gobierno colombiano Vs. Grupos insurgentes y criminales (Farc, Eln, bacrim, entre otros). Causas: descontento político, abandono estatal y conflicto de tierras. Muertes civiles y militares en 2012: 1.500. Muertes de todo el conflicto: 150.000-200.000. Financiación: tráfico de estupefacientes y otras economías criminales. Puesto en el Global Peace Index: 147 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra en Afganistán. Año de inicio: 1978-2001. Beligerantes: Gobierno afgano y OTAN Vs. Insurgencia talibán. Causas: diferencias étnicas, conflicto civil, terrorismo y cambio de régimen. Muertes civiles y militares en 2012: 5.100. Muertes de todo el conflicto: 600.000-2.000.000. Financiación: tráfico de opio y apoyo extranjero. Puesto en el Global Peace Index: 162 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra civil en Somalia. Año de inicio: 1991-2009. Beligerantes: Gobierno afgano y apoyo internacional Vs. Insurgencia y grupos terroristas (Al-Shabbab, milicias locales, entre otros). Causas: falla estatal, conflicto civil, étnico y tribal, intervención extranjera. Muertes civiles y militares en 2012: 4.100. Muertes de todo el conflicto: 300.000-400.000. Financiación: pillaje, secuestro y piratería, apoyo internacional. Puesto en el Global Peace Index: 161 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra civil en Irak. Año de inicio: 2003. Beligerantes: Gobierno iraquí y apoyo internacional Vs. Insurgencia y grupos terroristas (Al-Qaeda, milicias locales, entre otros). Causas: falla estatal, conflicto civil, étnico y tribal, intervención extranjera. Muertes civiles y militares en 2012: 5.500. Muertes de todo el conflicto: 100.000-1.200.000. Financiación: apoyo internacional. Puesto en el Global Peace Index: 152 de 162. Fuentes de información: The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra en Pakistán. Año de inicio: 2004. Beligerantes: Gobierno pakistaní y apoyo internacional Vs. Grupos terroristas y milicias locales (Al-Qaeda, talibanes, entre otros). Causas: conflicto étnico y religioso e intervención extranjera. Muertes de civiles y militares en 2012: 9.200. Muertes de todo el conflicto: 38.800. Financiación: tráfico de opio y apoyo internacional. Puesto en el Global Peace Index: 157 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra contra el narcotráfico en México. Año de inicio: 2006. Beligerantes: Gobierno mexicano Vs. Organizaciones narcotraficantes. Causas: tráfico de estupefacientes. Muertes de civiles y militares en 2012: 25.400. Muertes de todo el conflicto: 60.420. Financiación: tráfico de estupefacientes y otras economías criminales. Puesto en el Global Peace Index: 133 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra tribal en Sudán. Año de inicio: 2009. Beligerantes: Sudán del Norte Vs. Sudán del Sur y organizaciones insurgentes. Causas: conflicto étnico, escases de recursos. Muertes de civiles y militares en 2012: 2.900. Muertes de todo el conflicto: 10.000-12.000. Financiación: apoyo internacional, pillaje. Puesto en el Global Peace Index: 158 de 162 y 143 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.
  • Guerra civil en Siria. Año de inicio: 2011. Beligerantes: Gobierno sirio Vs. Organizaciones insurgentes. Causas: conflicto étnico-religioso, conflicto civil. Muertes de civiles y militares en 2012: 72.200. Muerte de todo el conflicto: 93.000-120.000. Financiación: apoyo extranjero. Puesto en el Global Peace Index: 160 de 162. Fuentes de información: GlobalSecurity.org, The Economist, Vision of Humanity.

¿Es la guerra una inevitable compañera de la historia humana? Cuénteme lo que piensa, comente.

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Aventuras africanas y la nueva “Doctrina Obama”

Fuente: The big picture - Boston.com

Sobre la decisión de Barack Obama de enviar tropas a África Central y de apoyar la nueva guerra en el cuerno de África

El pasado 14 de octubre el presidente estadounidense Barack Obama autorizó el de cien especialistas militares de su país en Uganda, donde ayudarán al gobierno en su larga lucha contra el grupo miliciano Ejército de Resistencia del Señor (LRA en inglés). Las tropas asesorarán y brindarán apoyo al ejército ugandés, pero no entrarán en combate a menos que se vean obligados en defensa propia.

El LRA es un grupo miliciano que actúa en el África central, responsable por miles de muertes y docenas de secuestros en la zona. Nacido a finales de los años ochenta y comandado por Joseph Kony, un autoproclamado profeta que en nombre de su misión de llevar los diez mandamientos a las leyes de Uganda, los hombres del LRA han mutilado y asesinado a cientos de campesinos en Uganda, Sudán del sur, la República Centroafricana y la República Democrática del Congo.

El anunció de Obama ha provocado reacciones mixtas. Los críticos, señalan que luchar contra el LRA no representa una prioridad para la seguridad nacional estadounidense y supone un abuso a los atributos presidenciales para decidir en dónde y cuándo utiliza al ejército de su país. Para los opositores de la misión en Uganda, Obama no solo excede sus poderes como presidente, sino que se ha sostenido de la doctrina de “Responsabilidad de Proteger” para lanzar toda una nueva política exterior intervencionista de los Estados Unidos.

Por otro lado, quienes apoyan la intervención en contra del LRA, sostienen que la administración Obama está buscando mejorar las condiciones de violencia armada y respeto de los Derechos Humanos en los países de sus aliados africanos como una estrategia para mejorar la estabilidad de la región.  Sin embargo, también defienden la posición moral de enfrentar y derrotar a una sanguinaria  milicia que ha traído muerte y destrucción a una región por lo demás destrozada por la pobreza y la enfermedad. Luchas contra el LRA no debe verse como un asunto estratégico, sino como uno de carácter humanitario.

Pero otro anuncio de días pasados ha ayudado a la construcción de los que muchos están llamando la “Doctrina Obama” (esto es, la aproximación de Barack Obama a los asuntos internacionales): la utilización de aviones no tripulados para apoyar a las tropas kenianas que luchan contra el grupo terrorista Al-Shabab en el sur de Somalia.

Todo empezó cuando hace un par de semanas el gobierno de Kenia anunció una operación de represalia a gran escala contra el grupo terrorista somalí Al-Shabab, filial de Al-Qaeda en el cuerno de África, que había realizado varios secuestros y asesinatos de turistas europeos en los hoteles del norte de Kenia. Poco después, los oficiales estadounidenses develaron que estaban apoyando a las fuerzas kenianas en su avance por el sur de Somalia con ataques de precisión sobre la dirigencia de Al-Shabab, utilizando aviones no tripulados desplegados en un aeropuerto civil en la vecina Etiopía.

La famosa “Doctrina Obama” puede entenderse como un “Humanitarismo pragmático”. Mejor dicho, el presidente estadounidense parece entender que su país tiene una responsabilidad (basada en capacidad, pero sobre todo en principios) de evitar e intervenir allí en dónde los Derechos Humanos están siendo violados. Digo que es pragmático porque el principio de intervención se encuentra supeditado a la factibilidad política y económica del esfuerzo, pues al fin de cuentas, Obama no pretende intervenir en la masacre de los civiles sirios a causa de las complejas implicaciones políticas y no utiliza todos los recursos a su disposición en las nuevas misiones en África porque supondría un costo en dinero insostenible en el actual ambiente de crisis económica.

El “Humanitarismo pragmático”, en todo caso, parece perfilarse como la opción por defecto de los próximos años en la política exterior estadounidense.

¿Cuál será el resultado de las dos nuevas misiones estadounidenses en África? ¿Existe en realidad una “Doctrina Obama”? ¿La cree conveniente? Cuénteme lo que piensa, comente.

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El nuevo arte de la guerra

Fuente: Th big picture - Boston.com

Sobre el impacto de los aviones no tripulados y los mecanismos electromagnéticos en la nueva forma de hacer la guerra.

MuammarGadafi no lo esperaba, ni  la centena de hombres que huían junto a él de la recién liberada ciudad de Sirte en una caravana de varios carros por una solitaria carretera sobre el desierto. Pero luego de un breve destello en el cielo, varias de las camionetas salieron volando por los aires envueltas en un remolino de fuego. Poco después, un grupo de rebeldes que perseguían a Gadafi lo apresaron para luego, en confusos hechos, ejecutarlo. Pero ¿quién impactó el convoy de Gadafi?

La OTAN, por supuesto, pero lo relevante de este ataque (además de la posterior muerte del dictador libio, obviamente) es el vehículo utilizado para perpetuarlo: un “Reaper MQ-9”, un avión no tripulado estadounidense que ha llegado a los campos de batalla del mundo para cambiarlos para siempre.

No solo ha participado en misiones durante la zona de exclusión aérea en Libia, también ha visto acción apoyando a las tropas desplegadas en Afganistán, realizando ataques de precisión contra miembros de Al-Qaeda en Somalia y Yemen y liquidando a altos miembros de los talibanes y la red Haqqani en el norte de Pakistán. Sus campañas han sido tan exitosas que incluso un precandidato republicano a la presidencia propuso usarlos contra los narcotraficantes en la frontera mexicana.

Su principal ventaja, además de la seguridad del piloto, que se encuentra a cientos de kilómetros en la seguridad de un cuarto de control, es lo barato que resulta, comparativamente, utilizar estas naves frente a los aviones convencionales. Y hablo del piloto porque los vehículos no tripulados tienen varios (en realidad, unos 160), no son robots, como algunos creen, sino aeronaves operadas a distancia por un numeroso equipo.

Los vehículos no tripulados se constituyen en el futuro de la guerra. Actualmente, más pilotos son entrenados en Estados Unidos para operar “reapers” que para pilotear aviones convencionales. De igual manera, los aviones no tripulados realizan más misiones que su contraparte  y su participación en las acciones bélicas estadounidenses han crecido exponencialmente en los últimos cinco años.

Pero Estados Unidos no es el único utilizando o desarrollando esta nueva arma, China, Israel, Rusia, Gran Bretaña, Francia, entre otros países, cuentan con programas de desarrollo de vehículos no tripulados. Los vehículos no tripulados de combate hacen parte de esta nueva manera de hacer la guerra, en donde la movilidad y capacidad de acción en terrenos difíciles es fundamental y en donde los hombres (en tanto maquinas de combate) pierden protagonismo.

Sin embargo, los “predators” estadounidenses no representan el más impresionante de los últimos avances en términos de tecnología bélica. Los más recientes desarrollos tecnológicos y proyectos de investigación en armamento se han concentrado en los dispositivos electromagnéticos, capaces de causar tremendos estragos en los aparatos electrónicos de los enemigos antes que en sus hombres. Esta nueva arma busca causar enormes pérdidas materiales y tácticas al contrario, con el mínimo de bajas humanas posibles, sobre todo, de civiles.

Existe algo similar a una carrera armamentista en cuanto al desarrollo tanto de los vehículos no tripulados, como de las armas electromagnéticas, así, por supuesto, como en la invención de dispositivos que puedan contrarrestar la efectividad de ambos dispositivos. Lo más interesante, al fin de cuentas (dejando futurismos  aparte) es la manera excepcional en que la naturaleza de la guerra, aunque permanente, impulsa a los hombres a inventar cada día con más ingenio, nuevas maneras de pelear contra el enemigo.

¿Es la guerra cada vez menos “humana”? ¿Cuál es el futuro de los enfrentamientos bélicos? ¿Cómo pueden cambiar estas nuevas armas la manera como se pelean las guerras? Cuénteme lo que piensa, comente.

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¿Utopía?

Fuente: The big picture - Boston-com

Sobre la paz mundial

Se puede decir que existe un consenso casi universal sobre el valor intrínseco que tiene la paz entre los hombres. Incluso aquellos pueblos que han dedicado su existencia al conflicto han reconocido los periodos de paz como buenos, al menos, para “prepararse para la guerra”, como reza un viejo proverbio romano.

El caso es que podríamos asegurar, sin mucho miedo a equivocarnos, que la mayoría de las personas, en casi todos los lugares y circunstancias vitales prefieren la paz a la guerra.

Pero ¿Qué es la paz? ¿Es una situación de perfecta armonía entre los hombres? ¿Un paraíso terrenal? En realidad no. La paz es simplemente la ausencia de guerra y violencia; es la situación en la cual los hombres no se hacen daño físico unos a otros.

Aun así, con la claridad de lo que es, e incluso de que todos la queremos, la manera de alcanzarla sigue siendo ampliamente discutida. Aquel es el caso de la célebre “paz mundial” y el ya largo debate sobre la forma en que ésta situación de ausencia de violencia a nivel global (por lo menos entre naciones) puede alcanzarse.

Se puede entonces, identificar algunas ideas sobre la realización de la “paz mundial”, las siguientes son las más representativas:

  1. La paz a través del comercio: según esta idea, si todas las naciones se embarcaran en relaciones comerciales prosperas, el miedo a perder el negocio y sus beneficios las disuadiría de enfrentarse en una guerra. Porqué puede funcionar: ya ha pasado, que países que antes vivían en estados casi constantes de guerra se han dedicado a construir sus relaciones pacíficas a partir de un interés comercial común. El caso más emblemático es el de la Unión Europea, que nació de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, iniciada por Francia y Alemania luego de la Segunda Guerra Mundial. Porqué puede no funcionar: no todo en la vida es dinero, eso algo que todos sabemos y en muchos casos, los hombres pueden preferir una guerra a una fructífera relación comercial. El comercio es una fuerza poderosa y en verdad puede constituirse en un factor que traiga prosperidad y fortaleza las relaciones de dos naciones, pero el problema no es que no sea buena, solo que no sea suficiente para alcanzar la paz mundial.
  2. La paz a través de la interdependencia: muy similar a la idea del comercio internacional, la globalización (no solo económica, por supuesto) estaría acercando a las naciones y personas del mundo. Así, entre más nos relacionemos y conozcamos unos a otros, más improbable será que nos enfrentemos en una guerra. Porqué puede funcionar: porque las interconexiones pueden significar la identificación y la interdependencia implica que las consecuencias de defraudar  al otro son más perjudiciales que cooperar. De igual manera, el acceso a información ha empoderado a la sociedad civil y permitido que el descontento por conflictos y la presión sobre gobiernos propios y ajenos sea mucho mayor en caso de guerras. Porqué puede no funcionar: porque tememos a lo que no conocemos, pero muchas veces podemos odiar cuando logramos conseguir más información sobre aquello a lo que antes solo temíamos. El gran acceso a información, como Samuel Huntington hizo notar a principios de los noventa, puede ser contraproducente en tanto reafirme las razones por las cuales se pelean las guerras. Por otro lado, aunque la interdependencia reduce el riesgo de guerras (eso es algo que los últimos años han demostrado con la reducción de los conflictos entre Estados), no elimina la posibilidad y sirve bastante poco para evitar las guerras irregulares.
  3. La paz a través del derecho internacional: según esta idea, las normas internacionales y los organismos multilaterales (sobre todo la ONU o una organización similar) obligarían a los países a mantener la paz entre ellos y serían capaces de imponer el orden sobre los demás grupos que quieran romperlo. Porqué podría funcionar: la misión de la ONU es mantener la faz, ha fallado y en qué forma, pero aun así se ha convertido en un lugar de debate y prevención de “algunos” conflictos. El derecho internacional y el multilateralismo pueden funcionar, ayudan a controlar y evitar algunas guerras y pueden constituir instituciones de presión para muchos países. Porqué puede no funcionar: porque el sistema jurídico internacional no es vinculante, es decir, no todos cumplen las mismas normas y no todos están sujetos a las mismas responsabilidades y la manera de castigar las transgresiones no solo no es clara, sino que implica la intervención de terceros países, perdiendo algo de legitimidad. En cuanto a la ONU, su órgano principal, el Consejo de Seguridad, cuya misión es preservar la paz, está viciado por sus miembros permanentes y su capacidad de veto, además de la falta de representación que tiene con algunas regiones y nuevas potencias del planeta.
  4. La paz a través de la expansión de las democracias: las democracias, parece, son menos proclives a pelear guerras, sobre todo entre ellas. Según esta idea, en un mundo donde todos los países se gobernaran por regímenes democráticos la guerra sería muy rara o incluso inexistente. Porqué puede funcionar: la premisa de esta idea es relativamente cierta, en efecto, las democracias pelean menos guerras que, digamos, una autocracia. Dentro de una democracia, además, los controles para ir y mantenerse en combate son muchos mayores que en cualquier otro sistema político. Porqué puede no funcionar: primero, porque la democracia por sí sola no implica que un país no irá a la guerra. En efecto, las democracias pelean menos guerras, pero no dejan de hacerlo absolutamente, por lo menos no por el hecho de ser democracias. Y segundo, porque suponer un momento tipo “fin de la historia”, donde todos los países adopten la democracia (en la manera como la entiende el Occidente liberal además), es tan improbable como la propia paz mundial.

¿Se puede alcanzar la paz mundial? ¿Cuáles de estas ideas parecen más probables para hacerlo? Cuénteme lo que piensa, comente.

Mapa: El Mundo en Guerra

El Mundo en Guerra: los principales conflictos armados activos del planeta, su fecha de inicio, muertes, tipo y tendencia. Fuentes: sipri.org, ucdp.uu.se y globalsecurity.org.

Sobre las ‘nuevas guerras’ (3 de 3): una herramienta del caos.

De cómo extremistas, piratas y los servicios de inteligencia utilizan Internet para promover sus intereses.

Las ‘nuevas guerras’ darán forma al mundo en las próximas décadas. Así, los “Inevitables cambios bélicos” (primera parte) han llevado a que los conflictos del siglo XX dejen obsoleta la vieja forma de hacer la guerra. Mientras, “Los nuevos medios del combate” (segunda parte), han llevado a países como Estados Unidos a repensar su gasto militar y enfoque estratégico y la popularización del Internet entre grupos terroristas e insurgentes lo han convertido en una “Herramienta para el caos” (tercera parte). Análisis del futuro de la guerra, de sus motivos y sus medios, y las consecuencias de esos cambios para el mundo.

Se llama  Salafi Media y es un foro terrorista. Si, y cientos de miembros entran diariamente y a quizás otras docenas de sitios Web similares con intención de compartir conocimientos, e incluso experiencias, en la sagrada guerra para destruir a los infieles. Ésta Yihad cibernética se nutre además de las mismas herramientas diseñadas para que otros foros funcionen dinámicamente, como las puntuaciones y calificaciones de los usuarios, convirtiendo la actividad dentro del sitio en un elemento de prestigio y posicionamiento de sus miembros dentro de la comunidad. Así, como si se tratara de un juego, los guerreros sagrados se preocupan por hacer comentarios útiles y discutir los temas con sus argumentos extremos bien presentados: cómo hacer bombas caseras, qué objetivos humanos y físicos se pueden atacar en qué países y propaganda de reclutamiento para las guerras en Afganistán e Irak, son temas particularmente populares.

De esta forma, con las mismas plataformas con las que los millones de usuarios en el mundo se conectan con otros, los extremistas musulmanes riegan su retórica e incluso, planean sus ataques. Éstas herramientas les resultan particularmente útiles en su intención de buscar resonancia en posibles mártires occidentales; jóvenes que practican el Islam en Europa o Estados Unidos y que cuentan con un acceso a las ciudades y población del odiado Occidente, del que los miembros de Al Qaeda en Yemen, Somalia o Pakistán carecen.

Pero los foros yihadistas no son el único desafío que Internet ha traído a las estrategias de defensa de las naciones. La semana pasada, Irán sufrió un nuevo ataque cibernético contra sus sistemas gubernamentales y, aunque los funcionarios que dieron la noticia se negaron a reconocerlo, sus planes de poner en funcionamiento plantas nucleares fueron los más afectados. Digo de nuevo, porque el año pasado otro virus informático infectó los computadores del régimen, sacando de funcionamiento las centrifugas de una estación de energía a punto de ser inaugurada. Todo apunta, aunque incluso los iraníes hayan evitado señalarlos, a un esfuerzo de Estados Unidos e Israel por evitar que Irán logre la capacidad nuclear que desde hace unos años se propone. Lo interesante sin embargo, es que por encima de las inútiles sanciones económicas o los peligros de un ataque aéreo contra las centrales, los silenciosos virus han resultado bastante efectivos.

Es así como Internet supone entonces una nueva herramienta de guerra y también del caos. Los gobiernos y organismos de inteligencia lo utilizan para sabotear los sistemas enemigos y los grupos terroristas para hacer propaganda y reclutar nuevos militantes. La versatilidad y relación costo beneficio son enormes y por eso son tan atractivos para el esfuerzo bélico, porque se puede hacer mucho daño con muy poco y porque se puede mantener el anonimato mientras se le enseña a cientos de nuevos mártires cómo hacer una bomba en la cocina de su casa y la ruta más corta para llegar al mercado o estación del metro en Bruselas donde deben volarse en pedazos.

¿Qué otros peligros entraña Internet? ¿Con ellos en mente, vale la pena estar cada vez más conectados? Cuénteme lo que piensa, comente.

Sobre las ‘nuevas guerras’ (2 de 3): los nuevos medios del combate.

De cómo Estados Unidos se enfrenta a los conflictos del futuro.

Las ‘nuevas guerras’ darán forma al mundo en las próximas décadas. Así, los “Inevitables cambios bélicos” (primera parte) han llevado a que los conflictos del siglo XX dejen obsoleta la vieja forma de hacer la guerra. Mientras, “Los nuevos medios del combate” (segunda parte), han llevado a países como Estados Unidos a repensar su gasto militar y enfoque estratégico y la popularización del Internet entre grupos terroristas e insurgentes lo han convertido en una “Herramienta para el caos” (tercera parte). Análisis del futuro de la guerra, de sus motivos y sus medios, y las consecuencias de esos cambios para el mundo.

 

El Secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, detuvo hace dos años la compra de doscientos aviones caza F-22 raptor. El principal argumento era su elevado costo (418 millones de dólares cada uno), pero también la verdadera y final utilidad de los mismos. Gates cuestionó si la defensa nacional necesitaba de más aeronaves como éstas, cuando la mayoría de las amenazas en la actualidad se debían a pequeños grupos terroristas árabes, afganos y pakistaníes, piratas somalíes y milicias locales africanas. El mismo Gates señaló, con ironía, un escenario donde un F-22 de cuatrocientos millones de dólares, perseguía a unos piratas sobre una lancha a motor frente a las costas de Mogadishu. En este momento, se discute de igual manera la necesidad de Estados Unidos de mantener su flota de portaaviones, cuando otros países han empezado a dejarlos de lado por los altos costos de construirlos y mantenerlos.

No todo el mundo esta de acuerdo con este tipo de recortes sin embargo, pues afirman que la flota de aviones estadounidense, aunque parezca innecesaria y poco útil a la hora de combatir el terrorismo internacional, resulta indispensable frente a la posibilidad de un hipotético enfrentamiento con China o incluso en un escenario más realista, como el manteniendo de la zona de exclusión aérea que en este momento funciona sobre los cielos de Libia. Igual argumento se esgrime frente a los portaviones, pues es gracias a ellos que Estados Unidos puede pelear guerras efectivamente y con mayor poder que ningun otro país, en literalmente cualquier lugar del mundo.

Aún así, las dudas se mantienen, pues ni siquiera los cientos de miles de millones que cada año gastan los estadounidenses en su presupuesto de guerra han servido de mucho para ganar dos largas guerras (Irak y Afganistán), en donde el enemigo nunca superó un par de miles de insurgentes, y sobreponerse rápidamente a una tercera (Libia), donde la superioridad militar occidental parece estar demorando mucho en prevalecer.

De esta forma, las opciones ‘baratas’, pero efectivas de defensa se han ampliado y son muchos los países que cada vez están optando por éstas por sobre los convencionales medios de hacer la guerra. De allí las nuevas estrategias de ‘Contrainsurgencia’, que premia la labor coordinada de combate y reconstrucción estatal o incluso los aviones no tripulados ‘Depredadores’, con los que Estados Unidos bombardea blancos en Pakistán y Libia. La naturaleza de la guerra cambia, pero los medios para hacerla no se quedan atrás y es bastante probable que la forma como se pelearán algunos de los conflictos en el futuro sea sustancialmente diferente a los del presente.

¿Qué otro cambio cree que se avecina en la manera en que hacemos la guerra? ¿Podemos alcanzar un punto donde estos conflictos y sus medios sean efectivamente contenidos? ¿Es posible la paz? Cuénteme lo que piensa, comente.

Sobre las “nuevas guerras” (1 de 3): los inevitables cambios bélicos.

De cómo los conflictos del siglo XXI han dejado obsoleta la vieja forma de hacer la guerra. 

Las ‘nuevas guerras’ darán forma al mundo en las próximas décadas. Así, los “Inevitables cambios bélicos” (primera parte) han llevado a que los conflictos del siglo XX dejen obsoleta la vieja forma de hacer la guerra. Mientras, “Los nuevos medios del combate” (segunda parte), han llevado a países como Estados Unidos a repensar su gasto militar y enfoque estratégico y la popularización del Internet entre grupos terroristas e insurgentes lo han convertido en una “Herramienta para el caos” (tercera parte). Análisis del futuro de la guerra, de sus motivos y sus medios, y las consecuencias de esos cambios para el mundo.

El 9 de abril del año 378 d.C., al noreste de la ciudad de Adrianopolis, el emperador romano fue muerto y su ejército aniquilado por una banda de visigodos. Esa batalla, según los historiadores militares, marcó el fin de la prevalencia de la infantería y el comienzo de la supremacía de la caballería en la guerra. Mil doscientos años después, con la introducción de la pólvora y las armas de fuego a Europa, los caballeros medievales pasaron a un segundo plano en los esfuerzos bélicos, para desaparecer como unidad efectiva poco antes de la primera guerra mundial, cuando se inauguró la costosísima guerra de trincheras y posiciones.

En 1914, nadie imaginaba una guerra donde la infantería no fuera el arma principal y donde dos Estados nación no fueran los protagonistas; luego de la segunda guerra mundial, una estrategia diferente al blitzkrieg alemán, con abundantes y rápidos tanques y aviones, parecía tonta; y en los años setenta una amenaza diferente a las de las armas nucleares se desestimaba con facilidad.

La verdad es que la guerra, como cualquier otra actividad donde los hombres inviertan ingenio y dinero, cambia y a veces lo hace con una rápida innovación de la táctica o la tecnología en que se sustenta o con la lenta, gradual, pero inevitable, emergencia de nuevas realidades políticas, sociales o económicas.

Es decir, existen dos realidades que determinan la manera en que se desarrollan las guerras: la política (1) y la tecnología (2). En la actualidad, según Mary Kaldor, las guerras entre Estados nación han dado paso a una serie de pequeños, pero más largos conflictos, donde grupos de violencia organizada, se debaten entre actividades criminales y violaciones a los derechos humanos. Estas ‘nuevas guerras’ se producen comúnmente dentro de los mismos Estados, entre complicadas estructuras y enfrentamientos tribales, religiosos o culturales.

Ahora bien, frente a la realidad política que señala Kaldor, los medios: las armas y la tecnología con que se pelean las nuevas guerras también ha evolucionado. O retrocedido, según se vea. En 1989, algunos analistas militares estadounidenses introdujeron el concepto de la ‘Guerra de cuarta generación’, que predecía un mundo donde los conflictos internos y la guerra no-convencional sería la regla. Pero aunque acertaron en la naturaleza de los combates, fallaron en determinar los medios.

Efectivamente, la ‘Guerra de cuarta generación’ suponía la utilización de armas nucleares, químicas y biológicas, además de amplios recursos tecnológicos para lograr ataques terroristas de amplio alcance, que supondrían una amenaza para los Estados en su totalidad. Sin embargo, más allá de terroristas cibernéticos, la actualidad ha visto la creación de redes sociales con propaganda y antes de complejos dispositivos para utilizar armas atómicas en suelo estadounidense, hemos visto la utilización de los medios más convencionales para atacar blancos civiles y militares.

El caso es que la naturaleza de las ‘nuevas guerras’ (que no son todas),como las armas utilizadas para pelearlas, han sufrido un cambio importante desde el final de la Guerra Fría. Y de esta misma forma, las herramientas de los Estados para enfrentarlas se acomodarán a estas realidades. Por eso, muchas de las verdades entendidas como indiscutibles hasta hace unos pocos años cada vez parecen más débiles.

¿Cómo más ha cambiado la guerra? ¿Son los objetivos e intereses los mismos ahora que en el siglo pasado? Cuénteme lo que piensa, comente.


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